El Real Madrid en un partido de homenaje a la 21ª Brigada Mixta republicana en el estadio de Chamartín, el mes de mayo de 1937.

“Ganamos, perdimos, pero nos divertimos, fuimos felices, esa es la cuestión…”

ANTON SAAVEDRA, el 3 de mayo de 2011.

Como casi todos los “guajes” de mi edad, quise ser futbolista y, la verdad, jugaba bastante bien, sobre todo por la noche, en mis sueños: durante el día era uno de los peores de aquellos equipos de los Nieves, Tensi, Prieto, Dolfi, Doblas, Tinin “Churra”, Lavandera, Junquera  y tantos otros que alcanzaron la división de honor del fútbol español. Sin embargo, como hincha había acertado de pleno al elegir al REAL MADRID de los Di stefano, Puskas, Gento, Rial, Kopa, Santamaria y tantos otros fenómenos como el equipo de mis preferencias deportivas, aunque me fastidiaba ver a los Kubala, Suárez, Kocsis o Czibor jugar de aquella manera – eran otros fenómenos – en el equipo adversario, que no era otro que el BARSA. La verdad, es el día de hoy, que no sé todavía por qué me incliné por los blancos y no por los blaugranas. Sinceramente, no lo sé. Así que nadie intente “mear fuera del tiestu” a la hora de juzgar mi acertada elección por el mejor equipo del mundo del siglo XX y lo que llevamos del XXI con aquello de que el Real Madrid es España y el Barsa es “antiespaña”, porque nada de eso tuvo la mínima influencia en mí decisión, por razones obvias. Para mí, tanto el Real Madrid como el Barsa representan a ESPAÑA cuando juegan fuera de nuestras fronteras, y ello a pesar de lo que puedan decir personajes tan “babayos” como Laporta, Gaspart o el mismísimo Jordi PUJOL, por no referirme a las desafortunadas y tan recientes manifestaciones de un “niñato” de la burguesía catalana, como el futbolista PIQUE, cuando soltó la parida aquella, dirigiéndose a

¿Por qué juegas en la Selección de los españolitos? ¿Por qué vas a saludar al rey de los españolitos? ¿Sólo por que sabes que es el heredero del Generalísimo Franco? ¡ Eres eso… un niñato de la burguesía catalana, un hipócrita, vamos !

los jugadores madridistas, para decirles: “españolitos, ahora os vamos a ganar la copa de vuestro Rey”, aunque, al final, la Copa de España fue a parar a las vitrinas del club más laureado en los campos del fútbol mundial, a lo largo de sus casi ciento diez años de historia.

A la hora de hablar de este deporte que, junto con el ciclismo, el boxeo y la natación, son los deportes que más me gustan, son muchos de los llamados intelectuales de izquierda – casi no conozco a ninguno, desde la muerte de mi amigo José Maria LASO – que descalifican al fútbol porque aseguran que sirve de adormidera de las masas y desvían su energía revolucionaria. Pan y circo, circo sin pan: drogados por el balón, que ejerce una perversa fascinación, los obreros atrofian su conciencia y se dejan llevar como un rebaño por sus enemigos de clase. Incluso algunos dirigentes anarquistas y socialistas llegaron a denunciar maquinaciones de la burguesía destinada a evitar las huelgas y enmascarar las contradicciones sociales. La difusión del fútbol en el mundo era el resultado de una maniobra imperialista para mantener en la edad infantil a los pueblos oprimidos. Sin embargo, el Club ARGENTINOS JUNIOR nació llamándose CLUB MARTIRES DE CHICAGO, en homenaje a los obreros anarquistas ahorcados un primero de Mayo, y fue el primero de Mayo el día elegido para dar nacimiento al Club Chacarita, creado en una biblioteca anarquista de Buenos Aires. No faltarían, sin embargo, los intelectuales de izquierda que celebraron al fútbol en lugar de repudiarlo como anestesia de la conciencia, siendo mi admirado Antonio GRAMSCI quien lo elogiaría como “reino de la lealtad humana ejercida al aire libre”.

En nuestro país, no hay nada que genere tanta pasión como el fútbol, especialemnte desde el estallido de nuestra guerra incivil, que es cuando comienza a convertirse realmente en un espectáculo de masas, donde el REAL MADRID y el BARSA acaparan los más intensos sentimientos, llegando en muchas, demasiadas ocasiones a perturbar la voluntad y la razón de sus respectivas “hinchadas”, hasta el punto  de que la opinión de la calle se ha dividido, cada vez más peligrosamente, entre los que afirman que aquel REAL MADRID - basado en los principios de la Institución Libre de Enseñanza, allá por el año 1897 – era el representante del franquismo, mayoritariamente por parte de quienes se sentían poco identificados con el bando nacional - uno de los que menos se siente identificado con el “fascio” soy yo, y,  sin embargo, me siento madridista, futbolisticamente hablando -, y aquellos otros que tratan de asimilar al BARCELONA  como adalid de las libertades, del progreso y de la democracia, en una confluencia del nazionalismo catalán y el culerdismo – nada tiene que ver con el barcelonismo de corazón – que ha terminado por provocar un delirio fantasioso y alucinógeno entre esa parte de la sociedad catalana. Es decir, la invención de una nazión por obra y gracia de la virgen de Montserrrat que lleva implícito la necesidad de crear épicas, gestas sobre las que sentirse orgulloso, sobre las que asentar un discurso triunfalista, esto es, el reemplazo a batallas no ganadas, a guerras no luchadas, a conquistas nunca alcanzadas… Es ahí, precisamente ahí, donde el papel del Barsa resulta fundamental; sus victorias son los triunfos de la nazión catalana, la cual nada tiene que ver con la Región española de CATALUÑA: “Catalunya no tiene selección de fútbol, pero el equipo nacional de Catalunya es el Barça” que diría el nazionalista corrupto, Jordi PUJOL.

Mientras muchas entidades retiran los honores concedicos al Caudillo, durante la dictadura, el BARSA sigue manteniendo la medalla de oro y brillantes entregada a FRANCO por su presidente en persona, Agustin MONTAL Costa.

SI, amigos y amigas culés, claro que me estoy refiriendo al BARSA de vuestros sentimientos, aquel que entregaba la primera medalla del club y hacia Socio de Honor al moribundo Generalísimo FRANCO, allá por el años 1971 tras la inauguración del Palau Blaugrana y del Palau de Gel, financiado por el gobierno franquista con CUARENTA Y DOS millones de pesetas a fondo perdido; el mismo club que volvía a entregar en el año 1974 la segunda medalla, en esta ocasión de oro y brillantes, llevada en persona, como se puede ver en la foto, por el mismísimo presidente del BARSA, Agustin MONTAL Costa, para entregársela al dictador fascista, Generalísimo FRANCO, en sus madrigueras del PARDO. Por cierto, un presidente de la burguesia catalana que durante su mandato, entre los años de 1969 y 1977, y aunque FRANCO todavía estaba vivo, recuperaba todos los símbolos del Barsa, introduciendo incluso la lengua catalana en el boletín del club, en el carnet de socio – ¿también en el carnet de socio de honor de Franco? -, en la megafonía del estadio, y ello a pesar de “todas las dificultades que decían existir al respecto”. ¿ Alguien se imagina la que se hubiera armado si Santiago BERNABEU, un hombre que sólo vivió para el fútbol y para el REAL MADRID, hubiera entregado una simple chapa de orange CRUSCH al generalisimo FRANCO ?

NO, nada ni nadie puede demostrar que el REAL MADRID fuera el equipo del franquismo, por la sencilla razón de que es ¡MENTIRA! El franquismo no sólo no benefició al equipo merengue, sino que le perjudicó en algunas ocasiones, y sólo utilizó al mejor club de la historia del fútbol mundial como propaganda del régimen, pero sin pedir permiso al club, entre otras cuestiones, porque BERNABEU, siendo, como era, un hombre de la derecha civilizada, fue politicamente independiente, y mantuvo siempre a su equipo a salvo de cualquier injerencia del bando sublevado. Los triunfos del REAL MADRID, entre los que destacan las CINCO COPAS DE EUROPA, se debían, sencillamente a que era el mejor equipo del mundo, y sólo cuando su dominio era demasiado para la UEFA se le impidió ganar la sexta COPA DE EUROPA cuando al REAL MADRID se le anularon ¡¡¡ CUATRO GOLES LEGALES !!!  en el partido de semifinales contra el BARCELONA, que ha quedado en los anales como el mayor robo en el historia del fútbol, donde los ¿árbitros?, Mr. Ellis y Mr Leafe, cumplieron a rajatabla las consignas recibidas por parte de la mafiosa y corrupta dirección de la UEFA, tal y como se puede comprobar con los videos existentes.

Alonso; Marquitos, Santamaria, Lesmes; Santisteban, Zárraga; Kopa, Rial, Di stefano, Puskas y Gento. Yo los ví jugar en el Carlos Tartiere de Oviedo, cuando tenía doce años, y la pregunta que me hacía era la siguiente, ¿Quien puede ganar a estos “monstruos” del fútbol?

En todo caso, el equipo del franquismo sería el BARSA, si tenemos en cuenta los estatutos del club catalán tras la guerra incivil, aquellos que se aprobaron en el mes de junio de 1940 y certificaban la “adhesión inquebrantable de la entidad al nuevo régimen franquista” los cuales, después de décadas dándolos por perdidos, sin querer saber su paradero, cierta investigación realizada ha permitido su recuperación, donde se reflejan fielmente cómo fue una de las épocas más oscuras de la entidad, en unos años en los que se bordeó la desaparición y luego vio cómo el primer equipo estuvo a punto del descenso a la segunda división.

La tarea de enderezar el rumbo de aquel herido de muerte BARSA correspondió en el año 1940 al capitán militar franquista, Enrique Piñeyro Queral, marqués de la Mesa de Asta, quien no había visto un partido de fútbol en su vida, pero había sido el general MOSCARDO quien le encargó la presidencia del Barsa y no había más remedio que aceptarla: “Hemos de considerar nuestro mandato como un servicio a la causa del engrandecimiento de España” (…) “trabajar honrada y sinceramente  por la mayor gloria de unos colores , tantas veces victoriosos en los campos del deporte” (…) “Señores, por el Barcelona y por su deporte hispano ¡ ARRIBA ESPAÑA! En aquella reunión, según se puede ver en las actas existentes, se acordó trasmitir un telegrama a FRANCO “respetuoso saludo adhesión inquebrantable invicto Caudillo” y se ofreció la presidencia de honor “al Excelentísimo don Salvador Mújica, Jefe de la 41 división.”

Mientras el Real Madrid arrasaba por el mundo, el Barsa de Franco antes y ahora de Zapatero se conformaba con las copas del Dicatador. Aquí, el gran Segarra recoge una de ellas en el año 1957.

Es a partir de este enderezamiento franquista  cuando ganan más copas del Generalisimo que nadie durante la Dictadura franquista, tratando siempre de justificar  sus derrotas con una mezcla de victivismo y soberbia, de tal manera que sus derrotas, demasiadas derrotas, nunca eran culpa propia, porque para el nazional-culerdo es incomprensible que el BARCELONA no gane. Para el nazionalismo catalán CATALUÑA es el pueblo elegido, una especie de judios pirados que viven en el sur de los Pirineos. El seguidor del Barsa también piensa que su club es el equipo elegido por los dioses para liderar el planeta fútbol. Todo lo que no sea eso será un complot entre FRANCO y los árbitros, cuya consecuencia inmediata es la derrota sentimental y real de la Nazión catalana. Cualquier excusa es válida, basta con tamizarla adecuadamente a través de los distintos y numerosos tentáculos propagandísticos del nazional-culerdismo. Todo vale, aunque su adversario futbolístico, el REAL MADRID se haya erigido en el mejor equipo en la historia del futbol mundial: 31 ligas españolas, 18 copas del generalísimo y del Rey – la última hace unos días, contra el Barsa, 9 Champions League, 2 Copas UEFA, 3 Copas del Mundo … y la rueda del molin moliendo.

En la segunda parte del capítulo que estoy elaborando, me referiré a los fichajes de Di stefano, Kubala y Cruyff, entre otros, así como a la construcción de los estadios en Barcelona y Madrid, escándalos en los clásicos, arbitrajes, castigos, estadísticas, etcétera.

ANTON SAAVEDRA

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