ATENTADO SINDICAL CONTRA LOS TRABAJADORES

ZAPATERO, el tramposo compulsivo de La Moncloa.

“El gobierno dice ahora que el recorte de las pensiones forma parte del programa socialdemócrata. Son expresiones que hieren y con las que intentan tratarnos como si fuésemos tontos”

(Nicolás REDONDO Urbieta, el 13 de enero de 2011 en la localidad asturiana de POLA DE LAVIANA)

Tanto el gobierno del PSOE como las cúpulas sindicales de U.G.T. y CC.OO. pueden pintarlo del color que prefieran, pero lo que se ha negociado y aprobado sobre pensiones es que la edad legal de la jubilación se retrasa a los 67 y que su cuantía se reduce considerablemente. Dicho de otra manera, los trabajadores españoles se jubilarán más tarde y cobrarán pagas más bajas. Estas son las claves de la reforma aprobada el pasado viernes, 28 de enero de 2011, y ello supone el mayor atentado en la historia del movimiento obrero español que se ha producido contra los trabajadores por aquellos que dicen ser sus legítimos representantes sindicales. Y lo más grave, desde mi punto de vista, que en un país como ESPAÑA con más del 20 por ciento de su población activa en paro el reto de trabajar ininterrumpidamente desde los 26 años para alcanzar la jubilación a los 65 años, con el cien por cien de su base reguladora, es sencillamente una quimera.

Pero retrocedamos a los años noventa cuando comenzaron a proliferar todo tipo de previsiones negativas sobre el futuro de las pensiones donde se vaticinaba la inminente quiebra del sistema público de pensiones español, siempre desde los informes encargados a “afamados economistas” y “entendidos en la materia” por entidades financieras y asociaciones patronales, tales como CAIXA, SANTANDER o BBVA. Así, en el año 1996, el Círculo de Empresarios de Madrid encargaba otro informe a José PIÑERA, el ministro de Augusto PINOCHET artífice de la privatización del sistema de pensiones en CHILE, en la década de los ochenta. La verdad, con este pedigrí, no es de extrañar que su diagnóstico fuese lúgubre: ” El actual sistema estatal de reparto está abocado a la quiebra” a la vez que vaticinaba para el año 2010 un déficit del 10 por ciento del P.I.B. Más recientemente, en el año 2007 la FUNCAS encargaba otro estudio al conocido por impresentable David TAGUAS, aquel que fuera director de la Oficina Económica de ZAPATERO, con otro negrísimo vaticinio: “Dentro de cuatro años la Seguridad Social española estará en déficit financiero para los pagos a pensionistas”.

Ampliamente aireados por la esfera mediática, siempre al servicio del poder establecido, estas y otras muchas previsiones por un estilo son las que sirven de apoyo a los partidarios de aplicar al sistema público – en nuestro caso, el gobierno neoliberal de Zapatero y sus “pandilleros” sindicales –

¿Dónde están aquellos sindicatos que, liderados por Nicolás REDONDO y Marcelino CAMACHO, llegaron a representar la heráldica más hermosa de la transición española, dejando evidencia humana y política de la llegada de una izquierda que tal parecía que nunca se había marchado?

soluciones tan poco imaginativas que a fuer de simplistas resultan totalitarias. Auténticas recetas de caballo que pasan por rebajar a la mitad la cuantía de las pensiones o, en su defecto, redoblar las cotizaciones sociales que soportan los trabajadores en exclusiva (las cotizaciones de la patronal, en la realidad son salarios en diferido de los trabajadores).

Antes de lanzar al vuelo las campanas alarmistas, con el único objetivo de seguir metiendo el miedo entre la ciudadanía, es preciso dejar señalado hasta qué punto pueden ser fiables todas estas predicciones. Pensar que, de aquí a cincuenta años, la evolución humana se va a comportar de manera tan imperturbable como lo haría un móvil newtuniano supone una tremenda imprudencia predictiva, porque estimar el número de hijos que decidirán tener el día de mañana los que hoy son niños cuando se conviertan en adultos no sólo es un gran atrevimiento, sino también un apriorismo ideológico. De entrada, supone aceptar la indeseable hipótesis de que las condiciones laborales de estos ciudadanos del medio plazo van a ser de una precariedad similar a la que padecen los jóvenes actuales.Además, las predicciones demográficas a muy largo plazo tienen la característica de que NUNCA SE HAN CUMPLIDO.

Abundando en el tema, según estos CASANDRAS de tercera regional, en el año 2010 el sistema de pensiones públicas debería haber quebrado hace tiempo, teniendo en cuenta que sus estudios auguraban que en el año 2005 habría 13,9 millones de cotizantes a la Seguridad Social frente a los 7,6 millones de pensionistas y en el año 2010 serían 14,5 millones de afiliados y 8,2 millones de pensionistas. Estaríamos así en el año 2010 en una proporción de 1,76 afiliados por pensionista, pero la realidad es que en el 2005 había 17,8 millones de cotizantes y 7,4 millones de pensionistas. Otros estudios de estos CASANDRAS preveían que la población española rondaría los 39 millones de personas en el año 2010 y la realidad es que somos 47 millones de ciudadanos. Cómo muy bien podemos observar, con los datos oficiales en la mano, la catástrofe prevista para el año 2010 no se ha cumplido, y nuestra Seguridad Social sigue gozando de buena salud a pesar de la dureza de una crisis que este gobierno dizque socialista – el PSOE están ocupando el poder con la condición de conservar un sistema económico insostenible, una estructura social excluyente y una organización política de democracia oligárquica y burocratizada – se resistió durante tanto tiempo en aceptar. En el año 2010, la proporción de afiliados/jubilados es de 2,39 y las cuentas de la Seguridad Social no sólo tienen superávit sino que dispone – siempre que no lo hayan despilfarrado – de un fondo de reserva de más de 60.000 millones de euros, equivalente al 5,9 por ciento del PIB, frente a la deuda que cifraban los mismos CASANDRAS en el 10,74 del PIB.

Por encima de todo, no debemos olvidar, como ha ocurrido con el gobierno de ZAPATERO y sus “apéndices sindicaleros” de U.G.T. y CC.OO., que las pensiones públicas forman parte del repertorio de DERECHOS CIVILES que configuran el ESTADO DEL BIENESTAR. Derechos que son el resultado de un PACTO POLITICO, y en virtud de ese pacto, señores ZAPATERO, TOXO y MENDEZ, el sistema público de pensiones se artícula en torno al modelo “de reparto”, basado en ese otro pacto tácito intergeneracional que forma parte de la esencia de nuestras sociedades: “Yo pago tú desarrollo y tu educación y tú pagas mi sostenimiento en la vejez”, dicen los padres a los hijos. Es decir, en este modelo “de reparto”, la generación que trabaja paga las pensiones devengadas por la generación que se jubila, que a su vez pagó las de los anteriores pensionistas, muy diferente a los mecanismos de “capitalización”, tan deseadas por la banca que sanea Zapatero con los dineros de nuestras contribuciones y nuestros impuestos, donde cada cual cobra lo que cotizó anteriormente, siempre, claro está, que la entidad aseguradora no haya quebrado o conducido el fondo a pérdidas, como viene ocurriendo muy a menudo en estos tiempos …

¿Será posible mantener la red estatal de carreteras en el año 2040, tal cómo vienen vaticinado estos CASANDRAS que insisten en anunciar para esa fecha el colapso del sistema público de nuestras pensiones? Me hago esta pregunta,  porque según los apocalípticos profetas de la quiebra de nuestra seguridad social en 2040 la población española estará tan envejecida que la relación entre beneficiarios y cotizantes  hará insostenible nuestro sistema de pensiones. Resulta verdaderamente prodigioso que estos agoreros del futuro socioeconómico sólo vean encenderse luces de alarma en el tablero de mandos macroeconómicos cuando se trata de las pensiones públicas, haciendo caso omiso del resto de los indicadores, por que, si tal como sugieren los lúgubres predictores basándose en las proyecciones demográficas, el problema va a ser de escasez de población activa para esas fechas, al faltar trabajadores, no sólo entrarán en crisis las pensiones públicas, sino también las privadas. Y esto no sería lo más grave, ya que si faltan trabajadores, tampoco será posible atender las redes viarias, los aeropuertos, los hospitales, las escuelas… Apenas habrá maestros, médicos o enfermeros y disminuirá el número de jóvenes vigorosos aptos para nutrir los cuerpos militares, policiales y de emergencia, que mantienen el Orden Público, la Defensa Nacional y la Protección Civil. ¿ De dónde va a salir la mano de obra que asegure el pleno funcionamiento en las fábricas, oficinas y comercios?

En la foto, muy felices ellos, los firmantes del mayor atentado contra los trabajadores en la historia del movimiento obrero, Rosell, Toxo, Zapatero, Gómez, Méndez y Terciado, esperando la llegada de su “jefa”, Angela MERKEL, quien no sólo dará el visto bueno a la faena sino que propondrá la congelación de las pensiones para tres años y el incremento de la edad de jubilación a los 68 años con el cómputo de toda la vida laboral del trabajador.

No, en absoluto preocupa esta auténtica debacle de producción a nuestros CASANDRAS de vía estrecha, lo que nos hace pensar que, cuando únicamente se muestran preocupados por el futuro de las pensiones MIENTEN COMO BELLACOS, al igual que hacen los firmantes del ACUERDO SOCIAL Y ECONOMICO el reciente 2 de febrero de 2011. Y si en un momento determinado los ingresos por cotizaciones no fueran suficientes para atender  los pagos, el Estado deberá aportar la diferencia con cargo a los PRESUPUESTOS GENERALES, como ocurriera en el año 1995, cuando el sistema se encontraba en números rojos debido a que el monto de las cotizaciones sociales no era suficientes para atender el pago de las pensiones, las prestaciones de asistencia social y el gasto de la asistencia sanitaria. Entonces, tuvo que intervenir el Estado y el gobierno entrante en 1996 llevó a cabo el saneamiento de la seguridad social transfiriendo al Presupuesto del Estado todas las obligaciones derivadas del sistema sanitario y las prestaciones de asistencia social  que en lo sucesivo se financiaría en su totalidad con los impuestos generales, después de poner el contador del déficit de la seguridad social a cero.

Los pensionistas españoles tienen que saber que la seguridad social , como el Estado, no puede quebrar, a no ser que la economía en su conjunto se hunda; pero en ese caso, lo primeros que quebrarían serían los fondos privados de pensiones, por cierto, en una proporción muy importante en deuda pública. ¿Por qué razones el presupuesto de la seguridd social tiene que estar “equilibrado” cuando la mayor parte de los demás gastos vinculados  a la intervención pública en la vida social no lo están? ¿Dónde se equilibra el presupuesto del ministerio del Interior o los de Defensa, Educación, Justicia o la misma Casa del Rey?

No, señores Zapatero, Toxo y Méndez, en absoluto se trata de una carencia de medios sino de un problema de opciones: de a quien se da y se quita, de qué gastos son prioritarios y, sobre todo, cuánto se recauda y de dónde. No estamos ante un problema de fondos, sino principalmente de cómo se distribuye lo que la propia sociedad genera. Entonces, ¿ Por qué ese afán de señalar que son precisamente las pensiones las que se financian con deuda pública ? ¿ Por qué no los gastos de Defensa, o las carreteras, o las inversiones millonarias a la banca y empresa privadas, o la reducción del impuesto patrimonial de las grandes fortunas, o la colmena de zanganos que conforma la mismísima Casa Real ?

Una vez más habéis engañado a los trabajadores y a los pensionistas. Por mi puedes apretar el gatillo cuando quieras, tú y tu compañero de fatigas, el Cándido Mendez de U.G.T.

Lo malo de todo ello es que la opinión pública ha aceptado ciertas extrañas convicciones. Una de ellas, la de que todos los gastos del Estado, como las de las carreteras, por donde circulan tanto los trabajadores como los empresarios, banqueros y otras gentes de buen vivir, se costean con cargo a los impuuestos generales. Un dinero que, casi en su totalidad, procede de las rentas del trabajo y del consumo de los trabajadores y sus familias. Frente a esto, otra convención ha establecido que las pensiones públicas han de ser sufragadas únicamente por el bolsillo de los trabajadores, y esto, desde mi punto de vista, determina una realidad perversa: los asalariados sufragan el coste de las Fuerzas del Orden que protegen la Seguridad de la Propiedad privada mientras que los más adinerados no contribuyen a proteger la Seguridad Social de quienes dedican lo mejor de su vida a construir la fortuna de los ricos.

Si, de verdad, tuviéramos unos gobernantes al servicio de un pueblo y unos sindicatos al servicio exclusivo de y para los trabajadores, que no hincaran la rodilla ante el poder económico a cambio de un “platu de lentejes”, hace tiempo que se habrían ajustado las cuentas a la DELINCUENCIA FINANCIERA de nuestro pais, obligando a la banca a pagar lo que debe al pueblo.

ANTON SAAVEDRA

Anuncios

Acerca de ANTON SAAVEDRA RODRIGUEZ

Hola a todos, soy Antón Saavedra y vivo en la cuenca minera asturiana del Nalón. Nacido en Moreda de Aller, (Asturias) el 30 de mayo de 1948, desde la edad de cinco años vivo en la barriada minera de La Juécara (LANGREO). Allí, en la Academia Mercantil de La Felguera (Frailín) cursé mis estudios de bachillerato por libre, y a la edad de 20 años, después de haber sido despedido de Constructora Gijonesa, Duro Felguera y Montajes de Ciaño por motivos sindicales, empezé a trabajar en la minas de Hunosa (Pozo Fondón) con la categoría de ayudante barrenista hasta el año 1974 que pasé a desempeñar el cargo de Graduado Social en el Grupo Siero (Pumarabule y Mosquitera). Posteriormente me licencié en Relaciones Industriales por la Universidad de Alcalá de Henares, y actualmente curso estudios para la licenciatura de Ciencias Políticas. Afiliado a la UGT y al PSOE en los inicios de los años 70, fui secretario general de la Federación Estatal de Mineros de UGT (1976-1989), vicepresidente de la Internacional de Mineros (1978-1990), y miembro del Comité Ejecutivo Confederal de UGT (1976-1988).Desde 1986 hasta 1994 ocupé un lugar en la Mesa del Comité Consultivo de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CECA) en representación de España. Durante este periodo participé como ponente en varios congresos y conferencias sindicales a nivel internacional, actuando en nombre de los trabajadores españoles ante la OIT, siendo autor del libro-informe publicado bajo el título “EL CARBON:UNA ALTERNATIVA A LA CRISIS ENERGETICA”, que fue asumido por unanimidad de los miembros de la CECA como ponencia base en el debate sobre la politica energética comunitaria en 1991. Entre los años 1991 y 1998 fui diputado del Partido de Acción Socialista (PSOE histórico) en el Parlamento Asturiano por las lista de IU, así como miembro de sus respectivos comités ejecutivos federales. Soy autor de “SECUESTRO DEL SOCIALISMO” y “EL HEREDERO DE SURESNES” de muy recientísima aparición.
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s