¡ VIVA LA REPUBLICA DE ESPAÑA !

El 14 de abril de 1931 se produjo en España un cambio político pacífico, sin precedentes en Europa. Acostumbrado el Viejo Continente a revoluciones como la francesa de 1781 o la rusa de 1917, que dejaron miles de cadáveres, o a los destronamientos que requirieron de la intervención del ejército a base de golpes de Estado castrenses, el parto republicano en España fue un ejemplo de civismo que sorprendió a propios y extraños. Sin embargo, aquel país llamado España – nuestro país – que se había acostado monárquico el 13 de abril y se levantó republicano al día siguiente, sufriría la mayor de las tragedias que puede sufrir un pueblo como consecuencia de la sublevación militar franquista, apoyada por la iglesia, el capital y el fascismo internacional. Hoy, OCHENTA AÑOS después, quedan muy pocos testimonios vivos de aquellos acontecimientos y yo, desde mi modesto rincón, quiero rendir homenaje a la REPUBLICA en la persona de un auténtico luchador por la libertad y la justicia social en la persona de MANUEL VEGA FORCELLEDO, reproduciendo literalmente su discurso de 10 de julio de 2010 ante el monumento erigido en el Puerto de Tarna  “EN MEMORIA DE LOS QUE DIERON SU VIDA POR LA REPUBLICA Y LA LIBERTAD”.

COMPAÑERAS Y COMPAÑEROS: En este memorable día nos reunímos en este apacible pueblo de CASO, con el propósito de homenajear a varios compañeros por los méritos adquiridos en su larga lucha contra la brutal dictadura franquista. Estos valerosos compañeros, aunque estaban en contacto con los guerrilleros y, a pesar de haber sido sometidos a las más terribles de las torturas, tuvieron la entereza de no delatar a nadie y siguieron luchando por la libertad y la justicia hasta el fin de la dictadura.

Hace tres años estuvimos en la parroquia de Tarna, con el fin de de inaugurar el monumento que se erigió alli en recuerdo de los desaparecidos en sus contornos. Pero, ante de proseguir, voy a relatar unos sucesos que promovieron y dieron origen a la fundación del monumento: en octubre de 1937, cuando se estaban  librando los últimos combates en la zona de Tarna, entre las fuerzas del general Franco y el ejército republicano, que defendía Asturias, Julio Machargo Caldevilla, natural del Tozo, que había sido movilizado y destinado a defender aquella zona, no volvió del frente.

Hoy se sabe que cayó prisionero de los franquistas y que poco después, el día 28 de octubre, fue fusilado, con la complicidad de un vecino del pueblo del Moro, que era franquista hasta la médula y que, a pesar de estar emparentado con Julio, aún se jactaba de haber participado en aquel cobarde crimen, sin unmutarse siquiera, sabiendo que la víctima dejaba cinco inocentes criaturas de corta edad y que los huérfanos también era parientes suyos. En 1998, cerca del pueblo leonés , los miembros del Grupo de Intervención Rápida en montaña de la Guardia civil, con sede en Sabero, descubrieron y exhumaron  una serie de esqueletos que habían arrojados al fondo de un profundo pozo, conocido como el pozo Grajero. En un principio fueron atribuidos a personas ejecutadas durante la Guerra civil; sin embargo, hoy se sabe la procedencia de casi todos los esqueletos.

Cuando se divulgó la noticia, Horacio Machargo – hijo del desaparecido Julio – concibió la esperanza de encontrar alguna persona que pudiera saber donde  se encontraban las fosas de los desaparecidos después de aquellos combates. Entonces, Horacio, comenzó una agotadora peregrinación por varios pueblos de Caso, Ponga y norte de León. Como resultado de sus pesquisas, llegó a saber que las fosas se encontraban detrás del Picón de Tarna, en un lugar que pertenece al Ayuntamiento de Cistierna y que los casinos conocen como el pico Filiparri. En todos los sitios le desanimaron con respecto a la posibilidad de encontrar los restos de su padre, debido a las dificultades del terreno y por la gran cantidad de enterrados que allí debe de haber. Según fuentes fidedignas pasan de 2.000 los enterrados en aquellos parajes. Desestimada la posibilidad de recuperar  los restos, la pretensión de Horacio se centró en conseguir que en las inmediaciones del Puerto de Tarna se erigiese un monumento que perpetuase la memoria de los sepultados allí, desde hace más de SETENTA AÑOS. Su larga lucha fue recompesada al lograr el compromiso del gobierno asturiano para la colocación del monmento en el plazo de tiempo más corto posible. El alcalde de Caso, Elías Rodriguez, ofreció su apoyo a la realización del proyecto, siendo el artífice  de la obra el escultor asturiano Manuel Arenas. Así, el día 14 de julio de

Monumento a la memoria de los que dieron su vida por la República y la Libertad en el conceyu de CASO, el año 2006.

2006, coincidiendo con el año de la Memoria Histórica, el emocionado y ya anciano Horacio, descubría la placa, a la vez que daba las gracias a todos los asistentes que allí estabamos. En la placa se puede leer la siguiente inscripción: “EN MEMORIA DE LOS QUE DIERON SU VIDA POR LA REPUBLICA Y LA LIBERTAD (CASO 2.006). (…)

A continuación les voy a comentar las peripecias que tuve que soportar a través de mi azarosa vida. En 1936, cuando tuvo lugar la violenta sublevación franquista, era yo un joven de 16 años, que no tenía preferencias ideológicas, pues como no conocía otra cosa, mi mente estaba dormida y todo lo daba por bueno. Pero cuando en octubre de 1937, las tropas franquistas ocuparon Asturias, enseguida empezaron a actuar violentamente varios grupos de falangistas que en connivencia y confabulados con la guardia civil tenían a la gente amedentrada, debido a sus enormes salvajadas. Las atrocidades que, un día sí y otro también, estaban cometiendo aquellos vengativos pistoleros, lograron despertar mi mente y cambiaron mi manera de pensar, convirtiéndome, desde entonces, en un acérrimo adversario de aquel gobierno autoritario que tenía al pueblo aterrorizado.

Los procedimientos empleados por aquellos salvajes falangistas consistían habitualmente en las siguientes atrocidades: frecuentes asesinatos y terribles palizas; violentos interrogatorios y brutales torturas; falsas acusaciones y groseros insultos, etc. Tengo la fundada sospecha de que en la mayor parte de aquellas atrocidades estaba presente la complicidad y la mano oculta del clero. El odio que tenían a sus adversarios lo demostraron siempre ensañándose con ellos de una forma brutal y salvaje.

Tanto fue así que aún se ignora el paradero de miles de víctimas de sus desmanes. El 12 de setiembre de 1938 fui movilizado, pero al estar considerado  como adicto a la República, en lugar de incorporarme al ejército, me ingresaron en el Campo de Concentración de la Vidriera, en Avilés. Yo, que siempre había sido un honrado y pacífico trabajador, aquel fatídico día 12 de setiembre pasé a ser un delincuente y un enemigo peligroso, al que había que tener custodiado. El 21 de enero de 1939 fui trasladado al funesto Campo de Concentración de San Marcos, en León. El ambiente en aquel local era tan nocivo que sólo los que vivieron allí pueden dar crédito a mis palabras. En aquella fecha tenía yo 18 años, pero, a pesar de mi corta edad, era uno de los quince mil prisioneros que, en unas condiciones infrahumanas, estabamos concentrados en aquel terrible lugar. A los pocos días de ingresar fui afectado por una fuerte neumonía y aunque mi estado llegó a ser muy grave, ya que mi elevada temperatura me hacía delirar, dándose la circunstancia de que allí había un médico y algunos curas, ni siquiera se me facilitó una simple aspirina. Una vez más quedaba demostrado que para aquellos malvados nuestras vidas no tenían ningún valor.

A fuerza de cavilar sobre aquellos inhumanos comportamientos llegué a percatarme de la verdadera calaña de aquellos farsantes, que en una mano llevaban la cruz y en la otra la pistola. Yo, que siempre había tenido dudas sobre la veracidad de sus peroratas, llegue a la conclusión de que todo eran patrañas y falsedades. A partir de entonces, ante aquella evidencia, me aparté definitivamente de aquellos perjuros que utilizaban la sotana como tapadera de sus inconfesables fechorías. Franco, con el pretexto de que luchaba contra los ateos, siempre tuvo el apoyo incondicional del clero. Han pasado más de setenta años y aún recuerdo con pena que durante los 35 días que estuve en aquel campo de exterminio, hubo un promedio de 12 defunciones por día, a causa de las enfermedades, el hambre y toda clase de penurias. Pero, además de los 420 fallecidos en ese espacio de tiempo, varios centenares fueron sacados del campo solapadamente, para ser fusilados en distintos lugares de sus contornos, donde aún permanecen ignorados sus restos. De aquellos terribles sucesos quedamos muy pocos sobrevivientes capacitados para poder comentar las realidad de las horribles barbaridades que los franquistas cometieron en San Marcos de León (…)

Texto leido por Manuel Vega Forcelledo, el día 10 de julio de 2010, ante el monumento “En la Memoria de los que dieron su vida por la República y la Libertad”, escrito de su puño y letra.

Ahora les voy a dar cuenta de otro execrable crimen: la noche del 1 de noviembre de 1947, un comando de la brigadilla, acompañado por un confidente que conocía bien el terreno, se acercaron a Barovena, a la cabaña que habitaba mi hermana Florina y su marido Antonio. El matrimonio ya se había acostado, cuando los asesinos, después de romper la puerta de la cabaña, sacaron violentamente a mi hermana para acribillarla a tiros unos pocos metros más allá, porque la acusaban de dar cobijo a los “huidos”, siendo el entierro el día 2 de noviembre. Entonces, Antonio decidió trasladarse a vivir a Raicedo, con la familia de su esposa. El día 3, sus familiares y amigos, nos acercamos a Barovena con el fin de ayudarle a llevar el ganado y los enseres hasta Raicedo. José Vega y yo pensamos hacer el trayecto por Pendedor, con el fin de comunicar a Ismael Fernández, que se hiciera cargo de las cabras que tenía a medias con el matrimonio, cuando, de repente fuimos encañonados violentamente por tres desconocidos, pero un cuarto hombre se quedó rezagado detrás de una sebe y para que no lo conocieramos se tapaba la cabeza con una saco. Después de interrogarnos y cachearnos nos ordenaron que no marcharamos de allí hasta dentro de media hora, y antes de marchar, fingiendo ser guerrilleros, uno de ellos dijo: ¡ vamos Raque ! No sabían que el Raque y yo eramos amigos. Después se reunieron con el encapuchado y marcharon en dirección a la Collada Espina. Entonces pudimos comprobar que ya iban los cuatro juntos. Algunas personas que lo conocían, vieron como acompañaba a los asesinos. Aquellas personas sabían que era un recalcitrante perseguidor de los guerrilleros y que desde hacia tiempo era confidente de la guardia civil. Nosotros marchamos hasta Barovena, donde nuestros parientes ya estaban impacientes por nuestra tardanza.

Aquel furibundo confidente no tardaría en pagar con su vida sus imperdonables fechorías, pero lo más trágico, debido a sus consecuencias, fue cuando después de la terrible escabechina de la noche del 27 de enero de 1948, en la fueron abatidos 13 guerrilleros y 6 enlaces, el día 14 de febrero, a las once de la mañana fui detenido en Gijón, por un miembro de la temible brigadilla, siendo trasladado directamente a los calabozos del cuarte de Los Campos que eran la caballeriza. El canalla me llevó al lado de un pesebre para endilgarme la siguiente monserga: Sabemos que sabes mucho y para salir del lio en que te has metido, te aconsejo que nos digas todo lo que sabes. Si nos dices que robaste o que mataste, no nos asusta nada, puesto que nosotros sabemos mucho más. Aquél imbécil pretendíaque me hiciera responsable de todos los muertos y atracos que se habían cometido últimamente en la comarca. Después me ordenó que no me moviera de allí ni hablara con ningún detenido. El ambiente en aquel local era deprimente, pues había muchos detenidos, hombres y mujeres, sentados o tirados en el suelo encima de una manta, con aspecto de haber sido maltratados. Yo llevaba unas botas parecidas a las que usaba la guardia civil, por lo que algunos detenidos sospecharon que podía ser un infiltrado. Recuerdo que el cuarto de torturas estaba en un segundo piso y que su mobiliario consistía en un par de mesas y alguna silla. En su puerta de entrada había un rótulo que decía: BRIGADILLA ESPECIAL DE LA GUARDIA CIVIL.

General Saenz de Santamaria, que pasó de ser el mayor represor de la guerrilla asturiana a perro fiel del gobierno felipista del PSOE, posteriormente homenajeado con la presencia de destacados dirigentes comunistas y socialistas en Oviedo.

Cuando a las siete de la tarde me subieron a aquel funesto cuarto, me quedé sorprendido al encontrarme allí con los miembros más feroces de la terrorífica brigadilla. Allí estaba el sanguinario sargento Modesto, comandante de la brigadilla de Gijón y autor de la muerte de mi hermana Florina, acompañado de su secretario, el salvaje Rayo, coautor del crimen. También se encontraba el temible cabo Artemio, responsable de la masacre del Pozu Funeres, entre otras, y el brutal Recaredo, autor de la muerte a palos en la Comisaría de Gijón de Castro Garcia Roza, que había sido enviado desde Francia, en el año 1946, para dirigir la guerrilla comunista asturiana. Yo los reconocí de haberlos visto pesquisando por Infiesto, pero ellos también sabían que yo era hermano de la mujer que habían asesinado tres meses antes en Barovena, lo que influyó para ensañarse conmigo de una manera salvaje. l entrar en aquel temible cuarto me ordenaron: ¡ Quítate la gabardina y todo lo que llevas en los bolsillos y ponlo encima de esa mesa !

Después, sin apenas dejarme respirar, empezaron los interrogatorios y los golpes. Me acusaban de ser enlace de los guerrilleros y querían saber donde se ocultaban y quien los socorría. Yo traté de negar sus acusaciones, pero como respuesta recibí unos terribles latigazos , a la vez que Modesto me decía: ¿ Cómo te atreves a negar si lo sabemos todo, porque sois todos unos maricones y unos hijos de puta ? Esas eran las palabras más suaves que salían de aquella lengua viperina. Los verdugos seguían sus interrogatorios a base de latigazos, hasta que agotada mi resistencia caí desfallecido en el suelo. Entonces te pateaban, pero ya ni te enteras de lo que hacen contigo. Cuando, por fin, me bajaron al calabozo estaba molido y me tiré al suelo, donde pude. Tenía las piernas hinchadas y doloridas, y al intentar quitarme las botas no fui capaz de hacerlo. Me las quitaron algunos de los detenidos con bastantes dificultades debido al hinchazón que tenía en las piernas. Al verme en aquel lamentable estado se dieron cuenta de que yo no era lo que habían sospechado de mano. Yo era una víctima de aquellos salvajes de la guardia civil, pero nunca sería un traidor para los que con las armas en la mano estaban defendiendo la libertad y la justicia.

En mi primer interrogatorio, la piel de mi espalda ya se quedó pegada a la camiseta por lo que el mismísimo roce con el cuerpo dolorido no era capaz de soportarlo. Imagínense el martirio que supone el seguir recibiendo palizas durante los cinco días que estuve en manos de aquellos gorilas. E 18 de febrero, hecho una piltrafa, me ingresaron en la cárcel del Coto de Gijón. El 5 de marzo me trasladaron a la Modelo de Oviedo; el 29 de de enero de 1949 se celebró el Consejo de Guerra, en el que fui coondenado a una pena de de 18 meses de cárcel y una multa de 15.000 pesetas, saliendo de la cárcel el 4 de agosto en libertad condicional, fijando mi residencia en Gijón, donde tenía que presentarme todos los meses en el cuartel de Los Campos (…) Después de varios años, estando ya casado, acudí a la consulta de un afamado doctor, que dictaminó en su informe: “paciente que presenta un sistema nervioso seriamente afectado, así como diversas secuelas cervicales, lumbares, pulmonares y renales; estas secuelas le provienen de haber sido violentamente politraumatizado” Actualmente, son muchas las noches que despierto sobresaltado y con pesadillas, recordando aquellas terribles vivencias.

Y por último, quiero deciros que a mis NOVENTA años, fueron muchas las penurias, los escarnios y las torturas que tuve que soportar, por tal motivo creo que nunca seré capaz de perdonar a aquellos energúmenos, puesto que fueron los autores de las graves secuelas que padezco a consecuencia de sus crueldades.

ANTON SAAVEDRA

Anuncios

Acerca de ANTON SAAVEDRA RODRIGUEZ

Hola a todos, soy Antón Saavedra y vivo en la cuenca minera asturiana del Nalón. Nacido en Moreda de Aller, (Asturias) el 30 de mayo de 1948, desde la edad de cinco años vivo en la barriada minera de La Juécara (LANGREO). Allí, en la Academia Mercantil de La Felguera (Frailín) cursé mis estudios de bachillerato por libre, y a la edad de 20 años, después de haber sido despedido de Constructora Gijonesa, Duro Felguera y Montajes de Ciaño por motivos sindicales, empezé a trabajar en la minas de Hunosa (Pozo Fondón) con la categoría de ayudante barrenista hasta el año 1974 que pasé a desempeñar el cargo de Graduado Social en el Grupo Siero (Pumarabule y Mosquitera). Posteriormente me licencié en Relaciones Industriales por la Universidad de Alcalá de Henares, y actualmente curso estudios para la licenciatura de Ciencias Políticas. Afiliado a la UGT y al PSOE en los inicios de los años 70, fui secretario general de la Federación Estatal de Mineros de UGT (1976-1989), vicepresidente de la Internacional de Mineros (1978-1990), y miembro del Comité Ejecutivo Confederal de UGT (1976-1988).Desde 1986 hasta 1994 ocupé un lugar en la Mesa del Comité Consultivo de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CECA) en representación de España. Durante este periodo participé como ponente en varios congresos y conferencias sindicales a nivel internacional, actuando en nombre de los trabajadores españoles ante la OIT, siendo autor del libro-informe publicado bajo el título “EL CARBON:UNA ALTERNATIVA A LA CRISIS ENERGETICA”, que fue asumido por unanimidad de los miembros de la CECA como ponencia base en el debate sobre la politica energética comunitaria en 1991. Entre los años 1991 y 1998 fui diputado del Partido de Acción Socialista (PSOE histórico) en el Parlamento Asturiano por las lista de IU, así como miembro de sus respectivos comités ejecutivos federales. Soy autor de “SECUESTRO DEL SOCIALISMO” y “EL HEREDERO DE SURESNES” de muy recientísima aparición.
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

5 respuestas a ¡ VIVA LA REPUBLICA DE ESPAÑA !

  1. silvia dijo:

    Esi escritu ye de mi güelu fallecíu en Junio de 2015. Aunque aquel día yo nun pude tar presente en el actu de Casu, conozco el textu, son fragmentos de los libros de memories que nos dejó y que no sólo tienen valor (sentimental) pa nosotros como familia sino que tamién, por ser unu de los últimos supervivientes y por la lucidez que mantuvo hasta el fin de sus días, suponen una crónica indispensable sobre historia de la guerilla asturiana durante guerra y postguerra. Agradezco velu publicau. Saludos.

  2. angeldelera dijo:

    Siento las faltas de mecanografía, pero tengo sucio el teclado del ordenador. El poseer la lista es, tambien, guardar otro recuerdo de mi padre. No querría resultarle molesto ni pesado. Por si alguna cosa le surgiera, me tiene a su disposición.

    • antonsaavedra dijo:

      Mañana, por la mañana, te envio por correos una copaia de los dos números de la revista a la dirección que me envias. En absoluto me resultas ni pesado ni molesto, todo lo contrario, es un placer para mí. La tardanza en leer los correos es que anduve unos días por fuera y no había entrado en mi blog. Un abrazu y quedo a tú entera disposición.

  3. angeldelera dijo:

    Sigue: guardar un ejemplar de la revista en algún lugar olvidado, sería el conseguir una copia de la lista, ya que en ela figuraba mi padre y Eduardo Guzmásn, viejo amigo suyo y compañero de Ocaña. Me es imposible aumentar de forma legible, la copia que he encontrado en su bloq. Al margen de guadarla, me sería necesaia para añadir a documentación sobre un estudio que se le hizo en la Universidad de Bolonia (Italia) y que había prometido enviar, precisamente sobre la novela nombrada.
    Hoy vivo en Aguilas (Murcia) y mi teléfono es 659560394. Le rogaría se pusiera al habla conmigo Mi dirección de Correo postal: c/Pescador,1;5ºA. 30880-Aguilas (Murcia). Se lo agradezco de antemano, si estuviera de su mano.

  4. angeldelera dijo:

    Muy Sr. mío: mi nombre es Angel C. de Lera, hijo del escritor Angel Mª de Lera (“las últimas banderas” y, por lo que he leido sobre Ud.,fueron compañeros del PSOEh.A través de la revista Interviú, he logrado localizarle, ya que ignaraba quien fue quien publicó la “lista de los represaliados del 23F” en el semanario Actual Magazine. Mi interés -al margen de

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s