VIAJE SIN RETORNO DE LOS NIÑOS DE LA GUERRA EN MEXICO.- XXIV

"Salvemos la niñez. Inscriba a sus hijos en la expedición de México. Son las víctimas de la violencia que desencadenamos los adultos y los que sufren de forma pasiva sus consecuencias. Atrapados en medio de la pesadilla que asoló a nuestro país durante la guerra incivil, sus juegos infantiles y sus recuerdos quedarán señalados con una marca que arrastrarán durante el resto de sus vidas: la huella de los niños de la guerra.

” España no es España,

que es una inmensa fosa,

que es un gran cementerio rojo y bombardeado:

los bárbaros la quieren de este modo.

Será la tierra un denso corazón desolado,

si vosotros, naciones, hombres, mundos,

con mi pueblo del todo

y vuestro pueblo encima del costado,

no quebráis los colmillos iracundos.”

( Miguel HERNANDEZ, en “VIENTOS DEL PUEBLO”, el año 1937 )”

Y el futuro no desmintió al poeta alicantino de Orihuela en estos premonitorios versos suyos de “VIENTOS DEL PUEBLO”. España fue convertida en una inmensa fosa, en un denso corazón desolado. Los bárbaros así lo quisieron y las naciones, hombres y mundos no pudieron quebrar sus colmillos iracundos. Pero algunos hombres justos, sin poder aplicar remedio a la tragedia, si pretendieron paliarla. Y muchos de ellos lo hicieron luchando denodadamente por evacuar a decenas de miles de refugiados de la ominosa ratonera en la que se había convertido el suelo francés en Europa y Africa tras la invasión de Polonia por los nazis en 1.939. Pero antes, mucho antes, otros hombres y mujeres también se habían esforzado en poner a buen recaudo, sanos y salvos, a miles de españoles que desde territorios aún afines al gobierno legal de la REPUBLICA ESPAÑOLA optaron por expatriarse para no ser víctimas de los fascistas nazis, mussolinianos y falangistas alzados en guerra contra el pueblo español. Uno de los ejemplos al que nos referimos en el presente capítulo fue el  protagonizado por el gobierno mexicano presidido por CÁRDENAS, ofreciendo cuidados y refugio de niños y niñas españoles. Así, con fecha 7 de junio de 1.937 llegaba a la ciudad mexicana de VERACRUZ el vapor de bandera francesa MEXIQUE con los primeros 456 refugiados que pisaban suelo azteca – no es verdad lo que vienen manteniendo ciertos historiadores “al dictado” de que el exilio republicano español en México comenzare con la llegada del vapor SINAIA, el 13 de junio de 1.939 –, siendo instalados en la capital de MICHOACAN por lo que pasaron a la historia como “LOS NIÑOS DE MORELIA”.

En efecto, durante el periodo comprendido entre los años 1.936 y 1945, amparados por la bandera mexicana, cerca de 20.000 familias españolas cruzaron el “gran charco” para llegar a un país del que muy poco o nada sabían, salvo las “aventuras” espeluznantes de los conquistadores, y que muy pronto se introdujo en las venas de los niños y niñas españolas, entregándose sin reservas por aquel gobierno mexicano presidido por el general Lázaro CARDENAS – la actuación de este personaje durante nuestra guerra incivil representa, desde mi punto de vista, el UNICO

El mismo día 7 de junio de 1937, el presidente Cárdenas comunicaba a Manuel Azaña la llegada de los niños de Mexico: “… la actitud que el pueblo español ha tenido para el de México al confiarle estos niños la interpretamos como la manifestación de la fraternidad que une a los pueblos. El estado mexicano toma bajo custodia a estos niños, rodeándoles de cariño y de instrucción, para que sean dignos defensores del ideal de su patria.”

EJEMPLO DE DIGNIDAD, de todo el mundo occidental, que hasta la fecha nuestro país no ha sido capaz de reconocer la deuda moral que tenemos contraida con México – y su esposa Amalia SOLORZANO Bravo. Sí, en esta ocasión ¡¡¡ MEXICO CONQUISTABA ESPAÑA !!! El pueblo mexicano nos entregaba lo mejor de su sangre mestiza a un puñado de niños y niñas españoles, cachorros de un león herido de muerte como era el gobierno de la República Española. Con la llegada de los llamados “niños de Morelia”, la Secretaria de Educación Pública aportó los fondos necesarios para crear una escuela para ellos – ESCUELA INDUSTRIAL ESPAÑA-MEXICO – en dos viejos caserones encima de un cementerio que habian sido seminarios, con dos iglesias anexas – Salesiano y San Juan -,los cuales habían sido expropiados al clero, siendo  habilitados para que sirvieran  también de hogar a los pequeños, la cual funcionaba bajo las dos grandes premisas del proyecto educativo cardenista: la educación socialista y, dentro de ella, la educación técnica, en una convivencia con niños mexicanos al objeto de ir integrándose al medio, sin pretender afirmar por mi parte que se mexicanizaran, sino simplemente que se adaptaron. Tras la derrota de la II REPUBLICA que motivó la diáspora española, en oleadas sucesivas, millares de exiliados llegaron a México con la esperanza de que la dictadura franquista cayera en cualquier momento para su regreso a la patria que los había expulsado como indeseables. Nadie concebía aquel exilio como algo permanente en sus vidas, ya que habían salido convencidos de que se trataba de un viaje de ida y vuelta, asegurándoles sus padres que aquello sería una cuestión de meses, pero la guerra incivil se alargó de una manera infernal hasta que los fascistas golpistas se impusieron, y aquello se quedó en un viaje sin retorno.

Sin embargo, tras la fatiga causada por las abrumadoras muestras de solidaridad recibidas por parte de la muchedunbre mexicana a su llegada a la ciudad azteca, no todo fueron rosas a lo largo de aquel “viaje sin retorno de los niños españoles en Morelia”, a juzgar por los testimonios de la mismísima presidenta del Comité de Ayuda a los Niños del Pueblo Español, María de los Angeles de Chávez Orozco, cuando refiriéndose al director de la escuela de Morelia, José Jesús Lamberto Moreno Jasso, dice en una entrevista pública: “No quería a los niños porque decía que eran unos rebeldes; que eran unos caballos desbocados; que lo insultaban, que le decían cosas y que si él pudiera sacaría hasta la última gota de sangre de españoles que tenía en sus venas.” Es verdad, según los muchos testimonios escritos de “paisanos que fueron niños en Morelia”, que la rebeldía de aquellos “guajes” chocó efectivamente con la conservadora y clerical sociedad moreliana, en la mayoría cercana al fanatismo religioso, llegando incluso al apedreamiento del edificio de la iglesia de Morelia en varias ocasiones, pero no es menos verdad de que en España el clero había tomado parte muy activa, activísima diría yo, hasta llegar a consagrar el lanzamiento de las bombas que se lanzaban desde la aviación fascista de Franco, Hitler y Mussolini contra ellos – único motivo de su exilio forzado en México -, y aquellos “guajes”, la mayoría de entre seis y doce años, en absoluto habían quedado al margen del ambiente de hostilidad hacia la iglesia católica, apostólica y romana.

Recibimiento masivo de los “niños de la guerra española” que llegaban a la ciudad azteca “Con España en el recuerdo, con méxico en la esperanza” que diría el poeta salmantino Pedro Garfias.

Al respecto, resulta tan esclarecedor como aterrador el momento de pánico que vivieron aquellos niños el día de su masivo recibimiento en México, cuando un pequeño avión, aprovechando la abundancia de público sobrevolaba el área lanzando publicidad en unos volantes con un caramelo adherido: “… muchos de nosotros no conocíamos más aviones que aquellos dedicados al genocidio y a la destrucción de nuestros pueblos, y entonces cuando lo vimos por encima de nosotros nos pusimos “cuerpo a tierra”. Aquel lastimoso incidente había dejado consternada a la muchedumbre presente, quienes llegaron a sentir en carne viva la tragedia de una guerra incivil como la española,como la de cualquier guerra en cualquier lugar del mundo, a la vez que conmovía muy especialmente al presidente mexicano Cárdenas y su esposa que habían acudido ese día a recibir a los niños de la guerra.

Por si ello no fuera suficiente, los furibundos discursos xenófobos del diputado mexicano por el estado de MICHOACANManuel ZORRILLA – contra la protección que se brindaba a niños españoles y “rojos”, tratando de reflejar en ellos la “opresión e invasión de los conquistadores españoles en México”, muy bien aireada por ciertos medios de comunicación al servicio del “fascio mexicano”, apoyado por muchos viejos residentes españoles en México, en su mayoría franquistas y fugitivos del servicio militar de la monarquía, no contribuía, precisamente, a calmar aquella situación que iba increscendo, hasta el punto de que la muerte de uno de los niños de Morelia – Francisco Nebot Satorres, de 12 años de edad – que había muerto electrocutado en muy extrañas circunstancias, produjo un motín de los niños republicanos en la escuela, logrando la destitución de aquel energúmeno que ejercía como director especializado en HISPANOFOBIA: ” A ver si así aprenden, pinches gachupincitos” decía un tipejo de apellido Cabanillas, que junto con una señora de la cocina, que igualmente hacían

“La guerra, con sus crueles privaciones, no fue suficiente para variar nuestros gustos nativos, de manera que cuando arribamos a México fuimos muchos los que sufrimos más hambre con la dieta que nos daban en la escuela de Morelia que con la que había impuesto la guerra española”.

mofa de la muerte de Nebot, acompañaban en su viaje al director, bajo una lluvía de todo tipo de proyectiles, cruzando a toda carrera el gran patio de la escuela en busca de la puerta de salida. Se trataba de los primeros hispanófobos expulsados, de un grupo mayor que inexplicablemente habían sido contratados para cuidar a los niños españoles.

Al final, y después de las muchas vicisitudes pasadas en en aquellos dos viejos caserones, donde una “excesiva higiene” propiciaba la proliferación  de aquellos fieles compañeros – las pulgas, los chinches  y los piojos – que habían viajado como polizonos en el barco que los trasladó a México, sin que nunca llegasen a ser exterminados, y donde las ratas convivían con ellos sin que nadie tratara de poner remedio a la indeseable convivencia, a pesar de causar problemas con las mordeduras que sufrían algunos niños, sobre todo cuando iban a completar su digestión en las letrinas, con la llegada de la fortuna del “VITA” y la creación de la J.A.R.E. prietista, se abría una esperanza para los niños de Morelia, que seguían reclamando algunos maestros de los muchos refugiados que habían llegado a México, que siendo conocedores de la idiosincrasia hispana habrían hecho un mejor papel en la educación de aquellos niños españoles – una de las más importantes deficiencias en su educación fue la omisión a la Historia de España, lo que contribuyó a crear problemas de identidad entre los “niños de Morelia” -, pero por las razones que hayan sido, el Gobierno Republicano en el Exilio no se hizo cargo de ellos hasta el año 1943, cuando los últimos niños españoles residentes en la Escuela España-México eran trasladados a México para ser albergados en las casas hogar creadas por la J.A.R.E. de Indalecio PRIETO y sus secuaces.

¿ Por qué la JARE de Prieto  abandonó a los niños de Morelia ? ¿ Sólo porque su exilio había sido gestionado por la S.E.R.E. de Negrin ? Llama poderosamente la atención una carta enviada el 23 de agosto de 1940 por Indalecio Prieto al todavía presidente de México, Lázaro Cárdenas:” … La delegación de la J.A.R.E. ha constituido un comité femenino formado por damas refugiadas y al cual se le confían, entre otros encargos, los de tutelar a todos los niños españoles residentes en México, con familia o sin ella, a fin de que estén bien atendidos en orden a su instrucción y educación” (…) “Uno de los acuerdos del referido comité femenino es el de efectuar una visita a los niños españoles que, bajo la protección del Presidente se encuentran en Morelia, visita que se pretende realizar esta semana y en la cual dichas señoras serán acompañadas por el señor Giral, ex jefe del Gobierno español y por mí.” Nadie recuerda que Indalecio Prieto se haya dignado en una sola ocasión a visitar a los “niños de Morelia”como anunciaba en su carta al Presidente, publicada en el diario EL NACIONAL de México, el 28 de octubre de 1940, pero si ha dejado escrito en su libro “PALABRAS AL VIENTO”, publicado en México por Ediciones Minerva en 1942, como se conmueve, el 3 de diciembre de 1941, con el espectáculo que le ofrecen otros niños españoles, también exiliados como los “niños de Morelia”, aunque unos años después: “El domingo, en el parque del Colegio Madrid, de Mixcoac, quinientos niños se alinearon ante un tablado donde se representaron piececillas del teatro clásico, se cantaron tonadas regionales y se bailaron danzas diversas… aquellos quinientos niños, limpios y bien vestidos, con aire de salud y cara risueña, eran españoles”.

Comida de los dirigentes de la J.A.R.E., con su secretario general Carlos ESPLA a la cabeza, en una de sus comidas en el Restaurante de lujo “AMBASSADEUR” DE México. El exilio republicano en México siempre tuvo clases, como ha quedado demostrado…

Se refiere Don Indalecio PRIETO al festival presenciado en uno de los colegios de la J.A.R.E., fundado con los dineros del “VITA” para los hijos de los refugiados, de los que nos ocuparemos en un capítulo específico para demostrar que no todos los exiliados eran tratados por un igual, según a que opción partidista pertenecieran sus padres. Es hasta muy probable que el espectáculo observado en Morelia por alguna de sus enviadas y patrocinado también por niños españoles le haya resultado tan deprimente que le resultó mucho mejor dejarlo en el olvido. Lo que nos falta por saber si este “socialista a fuer de ser liberal” habrá usado el mismo pañuelo para enjugarse los ojos, por la emoción de ver bailar a unos niños, “limpios y bien vestidos”, que para cubrirse la nariz ante otros niños en muy distintas condiciones. De lo único que estoy seguro es que en MORELIA, aquella ciudad donde el generalísimo Miguel HIDALGO decretara el 6 de diciembre de 1810 la ABOLICION DE LA ESCLAVITUD, sea hoy célebre por la continuas “balaseras” entre los cárteles del narcotráfico internacional, donde los niños condenados al exilio en absoluto tuvieron nada que ver en esas y otras guerras, ya que su lema adoptado por unanimidad fue ¡ QUE NO HAYA MAS NIÑOS DE MORELIA !

ANTON SAAVEDRA

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Acerca de ANTON SAAVEDRA RODRIGUEZ

Hola a todos, soy Antón Saavedra y vivo en la cuenca minera asturiana del Nalón. Nacido en Moreda de Aller, (Asturias) el 30 de mayo de 1948, desde la edad de cinco años vivo en la barriada minera de La Juécara (LANGREO). Allí, en la Academia Mercantil de La Felguera (Frailín) cursé mis estudios de bachillerato por libre, y a la edad de 20 años, después de haber sido despedido de Constructora Gijonesa, Duro Felguera y Montajes de Ciaño por motivos sindicales, empezé a trabajar en la minas de Hunosa (Pozo Fondón) con la categoría de ayudante barrenista hasta el año 1974 que pasé a desempeñar el cargo de Graduado Social en el Grupo Siero (Pumarabule y Mosquitera). Posteriormente me licencié en Relaciones Industriales por la Universidad de Alcalá de Henares, y actualmente curso estudios para la licenciatura de Ciencias Políticas. Afiliado a la UGT y al PSOE en los inicios de los años 70, fui secretario general de la Federación Estatal de Mineros de UGT (1976-1989), vicepresidente de la Internacional de Mineros (1978-1990), y miembro del Comité Ejecutivo Confederal de UGT (1976-1988).Desde 1986 hasta 1994 ocupé un lugar en la Mesa del Comité Consultivo de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CECA) en representación de España. Durante este periodo participé como ponente en varios congresos y conferencias sindicales a nivel internacional, actuando en nombre de los trabajadores españoles ante la OIT, siendo autor del libro-informe publicado bajo el título “EL CARBON:UNA ALTERNATIVA A LA CRISIS ENERGETICA”, que fue asumido por unanimidad de los miembros de la CECA como ponencia base en el debate sobre la politica energética comunitaria en 1991. Entre los años 1991 y 1998 fui diputado del Partido de Acción Socialista (PSOE histórico) en el Parlamento Asturiano por las lista de IU, así como miembro de sus respectivos comités ejecutivos federales. Soy autor de “SECUESTRO DEL SOCIALISMO” y “EL HEREDERO DE SURESNES” de muy recientísima aparición.
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10 respuestas a VIAJE SIN RETORNO DE LOS NIÑOS DE LA GUERRA EN MEXICO.- XXIV

  1. luis dijo:

    Me parece recordar que las niñas fueron llevadas a la casona ex convento en San Juan que hoy es un mercado, el Director de aquel internado España-Mexico si mal no recuerdo fuè Arturo Oropeza.

    Luis

  2. Es lo más justo para los niños porque a los otros los obligaban a luchar con escopetas

  3. Ana María García Rodríguez dijo:

    Muy interesante todo lo que aquí se narra. Me gustaría saber si el barco que llegó a Veracruz llevaba niños de Barcelona o también de otras comunidades autónomas del norte. Asturias o Cantabria, ya que he oido, pero no logrado verificar que podían haber realizado una escala en Burdeos y allí hacer transbordo por niños procedentes del puerto del Musel en Gijón, Asturias.

    • antonsaavedra dijo:

      En el listado que obra en mi poder, donde figura el nombre, la procedencia y la edad de cuatrocientos cincuenta y uno niños y niñas – 291 niños y 160 niñas – que partieron desde el puerto francés de Burdeos en el vapor MEXIQUE para llegar a MEXICO el 16 de junio de 1937, figuran niños y niñas de casi todas las partes de España, principalmente de Barcelona ( tres de Asturias y ninguno de Cantabria ). Saludos.

  4. sara dijo:

    Mi madre fue una niña de Morelia,Sara verge Garcia.

    • antonsaavedra dijo:

      En efecto: en una lista de los niños que ha llegado a mi poder, figura una niña de 10 años, procedente de Barcelona, con el nombre de Verge Garcia Sarah, la cual llegó en la expedición del MEXIQUE, el 7 de junio de 1937, conformada por 291 niños y 160 niñas. ¿ Estamos hablando de la misma persona ? Si es así,cuanto me alegra que hayas podido convivir con tú madre, un privilegio que muchas personas no pudieron tener. ¿ Tienes alguna documentación de su estancia en Morelia ? Te lo digo porque es muy necesario reflejar realmente lo que ocurrió, desechando todo aquello que sea ficción y novela, para apostar por la realidad documentada con un objetivo único: ¡jamás debemos de consentir nadie que una tragedia como la vivida vuelva a repetirse!

      • SARA dijo:

        Hola,ante todo dar las gracias por las molestias. Lo único que tengo de mi madre es el pasaporte donde refleja que estubo allí.y un libro de los familiares que escribían a Morelia para saber de sus pequeño.Donde encontramos una carta de mi abuelo que escribio para preguntar como estaba mi madre,el libro se llama:”LA LETRA EN QUE NACIÓ LA PENA”

  5. Reyna dijo:

    Gracias por tan buena nota, disculpe dondepodria saber si el nombre de mi abuela formo parte de los “niños de morelia”en esa casaoperada por José Jesús Lamberto Moreno Jasso , gracias. saludos

    • antonsaavedra dijo:

      Yo tengo un libro que tiene una relación de todos “los niños de Morelia”, así que si me das el nombre yo puedo consultarlo, aunque estos niños sólo son una ínfima parte de los muchos niños que acabaron en México…

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