ANALISIS DE URGENCIA SOBRE LAS ELECCIONES DEL 28-A

No pondremos cordones sanitarios a nada ni a nadie, como otros…

Realizada la verdadera encuesta que nos muestran los resultados del 28 de abril de 2019, y pasado el miedo que, una vez más se nos trató de inocular con la llegada del fascismo a nuestro país, es necesario dejar muy claro que los fascistas no han entrado en el Congreso de los Diputados. Ya estaban. El “hostiazu” electoral del PP y la ruidosa entrada de Vox solo significa que los escaños que van a ocupar los pistoleros del nazionalsocialismo  españolista, eran los que venían ocupando los aznaristas y los aguirristas. Es decir, la ultraderecha fascista y retrógrada estaba contenida en el PP y no ha crecido en votos, solo ha dado unos tiros al aire convenientemente amplificados, y las urnas se han encargado de certificar que la mayoría del pueblo español ni quiere a la derecha corrupta del PP ni mucho menos a la ultraviolenta en Vox.

Yo, que tenía 27 años cuando murió Franco, sé muy bien lo que era el franquismo. Eso es Vox. Y esa sombra del franquismo a través de esa organización franquista es lo que, desde las elecciones andaluzas, con su apoyo al gobierno de la “triple A” en la Junta de Andalucía, se ha venido proyectando sobre el país, entre otras cuestiones, porque, tanto la organización criminal del PP como su xerocopia de C’s, no solo se lo permitieron, sino que lo propiciaron. El generoso ofrecimiento realizado por Casado en los finales de campaña para que Vox ocupara el lugar que quisieran en el futuro gobierno de la derecha tras las elecciones del 28-A, era el ultimo paso hacia ese retorno al pasado. Y esa sombra es la que se ha difuminado con los resultados electorales de este domingo, porque para gobernar como lo hizo Franco es necesario una guerra civil y una dictadura. En democracia un nacionalismo español de esa naturaleza no es mayoritario, más bien todo lo contrario.

—¡Con Rivera no! ¡Con Rivera no! —vuelven a clamar los centenares de militantes y simpatizantes socialistas apiñados en Ferraz.
—Lo he escuchado, pero mirad una cosa: nosotros no vamos a hacer como ellos, que ponen cordones sanitarios. La condición es respetar la Constitución española y avanzar en justicia social, regeneración y limpieza. Pero eso será a partir de mañana.

Así lo entendió Adolfo Suárez y los demás políticos del régimen de Franco que lo acompañaron en la llamada Transición con su proyecto político de UCD para dirigir España desde la derecha, pero en democracia, distanciándose de lo que había sido el franquismo. Un proyecto político que duraría hasta el año 1982, cuando Alianza Popular, un partido constituido por siete exministros de Franco, liderados por Fraga, con la finalidad de proyectar en la democracia española le herencia del “antiguo régimen”, se quedaría con el espacio político de centro. Muy reducido en tamaño durante más de una década, pero claramente hegemónico en el espacio a la derecha del PSOE. Pues bien, esa herencia del “antiguo régimen” no ha dejado de estar presente desde entonces en la derecha española. Hábilmente escondida durante algún tiempo dentro del PP, pero ocupando su espacio y condicionando el debate político en el interior del PP y en sus relaciones con los demás partidos.

El ganador de la jornada electoral ha sido, claramente,  el PSOE, que recupera el liderazgo parlamentario y electoral. No será fácil componer el Gobierno, pero con un PP hundido  alcanzar un acuerdo de legislatura está al alcance de Sánchez con un precio asequible, siempre, claro está, que lo permita la oligarquía financiera. Junto al PSOE los otros ganadores han sido los nacionalistas vascos y catalanes que, quizá, agobiados por la presión centralizante del pistolerismo voxiano han captado más votos que nunca. Los resultados de ERC y Bildu, son, cuando menos muy llamativos, casi asombrosos y obligan a todo el mundo a una reflexión sobre estrategias inteligentes de futuro, ya que las vigentes hasta hoy han resultado ser un fracaso.

No han pasado ni 24 horas de los resultados electorales del 28-A y las élites económicas del país —el Ibex, la patronal y los grandes bancos— apuestan ya sin tapujos por un pacto entre PSOE y Ciudadanos.

Por otra parte, los Ciudadanos del Rivera tratan de aparentar plena satisfacción por los resultados obtenidos, pero la procesión va por dentro, su estrategia no sale bien parada aunque doble el número de escaños. La realidad no es tan brillante como quieren hacer ver a su parroquia y a los demás, cuando ni siquiera han alcanzado a su original pepero.

A la vista de los resultados que se suceden cada vez que se celebran elecciones, ha quedado muy claro que esa España franquista es radicalmente minoritaria. Lo fue con Fraga y los “siete magníficos”, y lo está siendo con Abascal y Vox. Sin embargo, no podemos ignorar que ha tenido una gran capacidad de atemorizar, incluso para que, desde el PSOE, se aprovecharan de ello en las elecciones celebrados del 28-A.

Esto es lo que ha certificado el resultado electoral de este domingo. Desde mi punto de vista, es el mensaje más importante de estas elecciones. Se ha descartado el espejismo del franquismo como potencial alternativo de futuro, y con ello se ha despejado también la posibilidad de recurrir al artículo 155 de la Constitución Española y se ha evidenciado la necesidad de hacer política para conseguir la integración de las “nacionalidades” en el Estado de una manera que resulte aceptable de forma general. Los resultados electorales en Catalunya y Euskadi hablan por sí solos.

Somos el socialismo que le gusta gobernar para cambiar cosas”, afirmó Carmen Calvo en la Cadena Ser. “Nosotros ya gobernamos con 84 escaños, el PSOE no le tiene miedo a nada. Tenemos un respaldo más que suficiente para ser el timón de este barco que tiene que seguir su rumbo”, afirmó.

Ahora toca que en esta legislatura Pedro Sánchez haga un pacto de coalición con Unidas Podemos y forme un gobierno realmente de izquierdas que suponga un cambio efectivo y no una edición de neobipartidismo. No debe olvidar lo que Susana Díaz y su desprecio por la izquierda provocó en Andalucía. La posibilidad de un pacto con Ciudadanos – rechazado por una mayoría de afiliados la misma noche electoral frente a la sede del PSOE  en Ferraz, sería firmar un certificado de defunción socialista. Qué duda cabe que van a existir muchas y serias dificultades para formar Gobierno y dirigir políticamente el país, pero el resultado electoral ha despejado la duda que todavía sobrevolaba sobre el país 80 años después del fin de la guerra civil. Se acabó. No hay alternativa franquista a la democracia española.

Pero tampoco nos engañemos, ni nadie trate de engañarnos. El voto que metemos cada cuatro años en una urna tiene que servir para algo más que representar esa baratísima y obnubilante gallofa que los amos del dinero tienden a las masas para hacerles creer que rigen sus destinos, mientras ellos se dedican a seguir despojando la riqueza de las naciones y concentrarlas en unas pocas manos. Hasta la fecha, no hubo ni izquierda ni derecha que haya osado oponerse, desde el gobierno y en defensa de la libertad, a las grandes concentraciones de poder financiero y mediático, suficiente para deducir que la corrupción es inseparable del estado de partidos y que la naturaleza del régimen que vivimos es la propia de una oligarquía.

Entre las Elecciones Generales de 2011 y 2019, la derecha española se ha ido fragmentando hasta situarse en tres grandes partidos con representación parlamentaria. Lo que no ha variado en exceso es el número de votantes. De los 10,87 millones de votos que reunía el Partido Popular en 2011, hoy hay cerca de 11,2 millones de personas que han repartido su voto entre PP, Ciudadanos y Vox.

Sin embargo, la democracia institucional es posible. Basta con cambiar el sistema electoral y separar los poderes del Estado. Basta con prohibir el escandaloso cinismo de que hombres y mujeres de un mismo partido, y de una misma elección, sean a la vez legisladores, gobernantes, jueces, administradores, consejeros jurídicos y auditores del Estado… Ha llegado la hora de blindar el sistema público de pensiones como uno de los derechos fundamentales de la Constitución, con su incremento anual del coste de la vida; de que la verdad, la justicia y la reparación se haga realidad en una ley de Memoria histórica; de la derogación de la nefasta reforma laboral; de la derogación de la ley Mordaza; de acabar con los privilegios de la iglesia con la denuncia del concordato con el Vaticano; de que el pueblo español elija libre o democráticamente si quiere monarquía o república; de…

En fin, los pueblos de España han vuelto a repartir cartas en el ajedrez político y han dado otra patada al tablero y a la aritmética parlamentaria. Ahora empieza la etapa de las alianzas, con la reválida de las elecciones del 26 de mayo cuyos resultados serán decisivos para el reparto de poder y para abrir una nueva fase de coaliciones.

ANTON SAAVEDRA

 

 

 

Acerca de ANTON SAAVEDRA RODRIGUEZ

Hola a todos, soy Antón Saavedra y vivo en la cuenca minera asturiana del Nalón. Nacido en Moreda de Aller, (Asturias) el 30 de mayo de 1948, desde la edad de cinco años vivo en la barriada minera de La Juécara (LANGREO). Allí, en la Academia Mercantil de La Felguera (Frailín) cursé mis estudios de bachillerato por libre, y a la edad de 20 años, después de haber sido despedido de Constructora Gijonesa, Duro Felguera y Montajes de Ciaño por motivos sindicales, empezé a trabajar en la minas de Hunosa (Pozo Fondón) con la categoría de ayudante barrenista hasta el año 1974 que pasé a desempeñar el cargo de Graduado Social en el Grupo Siero (Pumarabule y Mosquitera). Posteriormente me licencié en Relaciones Industriales por la Universidad de Alcalá de Henares, y actualmente curso estudios para la licenciatura de Ciencias Políticas. Afiliado a la UGT y al PSOE en los inicios de los años 70, fui secretario general de la Federación Estatal de Mineros de UGT (1976-1989), vicepresidente de la Internacional de Mineros (1978-1990), y miembro del Comité Ejecutivo Confederal de UGT (1976-1988).Desde 1986 hasta 1994 ocupé un lugar en la Mesa del Comité Consultivo de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CECA) en representación de España. Durante este periodo participé como ponente en varios congresos y conferencias sindicales a nivel internacional, actuando en nombre de los trabajadores españoles ante la OIT, siendo autor del libro-informe publicado bajo el título “EL CARBON:UNA ALTERNATIVA A LA CRISIS ENERGETICA”, que fue asumido por unanimidad de los miembros de la CECA como ponencia base en el debate sobre la politica energética comunitaria en 1991. Entre los años 1991 y 1998 fui diputado del Partido de Acción Socialista (PSOE histórico) en el Parlamento Asturiano por las lista de IU, así como miembro de sus respectivos comités ejecutivos federales. Soy autor de “SECUESTRO DEL SOCIALISMO” y “EL HEREDERO DE SURESNES” de muy recientísima aparición.
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Una respuesta a ANALISIS DE URGENCIA SOBRE LAS ELECCIONES DEL 28-A

  1. Gonalo diaz perez dijo:

    Me encanto tu articulo Anton. Animo para seguir escribiendo articulos tan dignos y valientes.

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