DIARIO DE UN CONFINAMIENTO: 1 de abril

Día 1 de abril

Son las diez de la mañana cuando me dispongo a escribir mi diario en el decimoctavo día de confinamiento, en este 1 de abril, el mes en que los prados se cubren de margaritas, ese tipo de flor muy resistente que florece desde la primavera hasta el invierno capaz de resistir condiciones ambientales realmente adversas, aunque esta pesadilla que nos ha tocado vivir esperemos que no se prolongue hasta la entrada de la estación invernal.

Una vez duchado y aseado me dispongo a desayunar con mi compañera Irma, tan pesimista como siempre, a la hora de comentar las cifras que nos dan los informativos de la televisión con 102.000 infectados y 9.053 muertos. Esto no tiene pinta de acabar, me comenta ella. ¿Qué será de la nuestra pequeña? ¿Cómo lo estará pasando?, para empezar a llorar como todas las mañanas. Tenemos que llamarla más tarde, me dice. Recuerdo que, después de coger la prensa, tengo que ir a la farmacia para coger unos medicamentos para el control de mi presión arterial, aunque la mantengo bastante estabilizada en torno a 13 y 14 de máxima con 7,5 y 8 de mínima.

China tira del carbón como fuente de energía a medida que su producción vuelve a la normalidad. El consumo de carbón en las plantas de producción de energía del gigante asiático se ha duplicado desde principios de febrero, coincidiendo con el cierre del país para evitar la propagación del coronavirus.

Ya de regreso a casa, me consuela leer la noticia sobre China por doble motivo, el primero por haberle ganado la batalla al coronavirus, esperemos que sea de manera definitiva, y el segundo por seguir apostando por el carbón como una de sus principales fuentes de energía,  duplicando desde principios del mes de febrero el consumo de carbón en sus plantas de producción energética, lo que demuestra que la economía china, después de haber sufrido la pandemia del coronavirus – hasta el día de hoy, con más dureza que ningún otro país -, se está reactivado para tratar de recuperar su habitual marcha donde las plantas de energía deben de dar respuesta a la creciente demanda de electricidad, no en vano el gigante asiático quema la mitad del carbón de todo el mundo. ¿Serán tontos los chinos para seguir apostando tan decididamente por el carbón como la fuente principal de su política energética?

Pero, claro, China no es España, y por lo tanto no está supeditada a las directrices que le ordena la Alta Finanza Internacional desde su sede en el rascacielos 666 de Nueva York, tal y como ocurre en nuestro país, donde, después de “colocar” como “ministra de la cosa energética” a una tal Teresa Ribera, exdirectora general del IDRII parisino, uno de los Think Tank del “electrofascismo”, se ha iniciado una aventura en base a lo que denominan “transición energética” para proceder al desmantelamiento de todo el sector energético tradicional, comenzando por nuestras térmicas de carbón.

En este tétrico escenario del COVID-19, si algo estamos aprendiendo es que está marcando un antes y un después. ¿De verdad que esta ministra va a continuar con su aventura energética en España, máxime cuando la crisis del coronavirus ha dado la vuelta a la balanza en términos energéticos, poniendo patas arriba la economía globalizada hasta el extremo de que el carbón que acostumbraba a ser el combustible fósil más barato se ha convertido en el más caro del mundo, por encima del petróleo, alcanzando en la actualidad en torno a los 67 dólares por tonelada métrica, equivalente a 27,40 dólares por barril de petróleo.

Es evidente que la crisis del COVID-19 está diluyendo la atención climática y ésta “no será prioridad política a corto y medio plazo”, sino que tendrá que seguir prevaleciendo la protección de la salud de los ciudadanos y de las economías frente a la pandemia que sufre el mundo. De hecho, muchos de los eventos cancelados estos días son de medioambiente y la celebración de la cumbre climática COP26 prevista para noviembre en la ciudad escocesa de Glasgow, se tambalea, hasta el punto de que podría ser anulada.

En España, el Gobierno sigue sin lanzar el paquete anunciado con leyes ambientales, en el que se incluiría una ambiciosa Ley de Cambio Climático, porque la actividad legislativa está parada por el coronavirus, y en la Unión Europea el compromiso por un Pacto Verde para avanzar en la neutralidad de emisiones apenas tiene eco por una crisis del coronavirus que acapara las portadas mientras la investigación climática se ve salpicada por la paralización o cancelación de grandes proyectos científicos. En absoluto tiene España garantizado que en el 2020, el 20% de la energía vaya a ser renovable, como le exigen las actuales directivas europeas.

En fin, vamos a esperar a que pase esta situación vírica cuanto antes, para hablar sobre realidades en su momento, desechando todo tipo de aventuras y experimentos en el tema más importante de un país, económicamente hablando, como es el tema energético, de tal manera que esos experimentos se sigan realizando en casa y con gaseos

Fausto Sánchez García, nació en el pueblin langreano de Riparape el 10 de abril de 1928, afiliándose al Partido Comunista de España hasta formar parte de su Comité Central.

Cuando estoy escribiendo mi diario recibo una llamada telefónica de mi amigo Javier Fernández para darme la triste noticia del fallecimiento de mi amigo Fausto, lo que me produce mucha tristeza. Fausto era una de esas vidas ejemplares. Un auténtico COMUNISTA, modelo de lealtad y ejemplo a seguir por todos los que defendemos la libertad y la justicia. Fausto era un hombre íntegro. Una personalidad forjada en todo tipo de dificultades y sufrimientos. Las necesidades económicas en aquellos duros años que le tocó vivir le arrastraron de muy joven al trabajo minero, y allí en las entrañas de la tierra encauzaba su innata rebeldía contra la injusticia afiliándose al Partido Comunista, destacándose en las grandes huelgas mineras de Asturias. Con la muerte del compañero Fausto se va su cuerpo, pero su espíritu de lucha siempre quedará en nuestros corazones. La vida no es más que un sueño que cuando se acaba no quedan más que los recuerdos. Descansa en paz, compañero.

A partir de aquí, siendo las 18,00 horas, no me apetece escribir más y me despido hasta mañana. Buenas noches.

Acerca de ANTON SAAVEDRA RODRIGUEZ

Hola a todos, soy Antón Saavedra y vivo en la cuenca minera asturiana del Nalón. Nacido en Moreda de Aller, (Asturias) el 30 de mayo de 1948, desde la edad de cinco años vivo en la barriada minera de La Juécara (LANGREO). Allí, en la Academia Mercantil de La Felguera (Frailín) cursé mis estudios de bachillerato por libre, y a la edad de 20 años, después de haber sido despedido de Constructora Gijonesa, Duro Felguera y Montajes de Ciaño por motivos sindicales, empezé a trabajar en la minas de Hunosa (Pozo Fondón) con la categoría de ayudante barrenista hasta el año 1974 que pasé a desempeñar el cargo de Graduado Social en el Grupo Siero (Pumarabule y Mosquitera). Posteriormente me licencié en Relaciones Industriales por la Universidad de Alcalá de Henares, y actualmente curso estudios para la licenciatura de Ciencias Políticas. Afiliado a la UGT y al PSOE en los inicios de los años 70, fui secretario general de la Federación Estatal de Mineros de UGT (1976-1989), vicepresidente de la Internacional de Mineros (1978-1990), y miembro del Comité Ejecutivo Confederal de UGT (1976-1988).Desde 1986 hasta 1994 ocupé un lugar en la Mesa del Comité Consultivo de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CECA) en representación de España. Durante este periodo participé como ponente en varios congresos y conferencias sindicales a nivel internacional, actuando en nombre de los trabajadores españoles ante la OIT, siendo autor del libro-informe publicado bajo el título “EL CARBON:UNA ALTERNATIVA A LA CRISIS ENERGETICA”, que fue asumido por unanimidad de los miembros de la CECA como ponencia base en el debate sobre la politica energética comunitaria en 1991. Entre los años 1991 y 1998 fui diputado del Partido de Acción Socialista (PSOE histórico) en el Parlamento Asturiano por las lista de IU, así como miembro de sus respectivos comités ejecutivos federales. Soy autor de “SECUESTRO DEL SOCIALISMO” y “EL HEREDERO DE SURESNES” de muy recientísima aparición.
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2 respuestas a DIARIO DE UN CONFINAMIENTO: 1 de abril

  1. Jose Gutierrez Garcia dijo:

    Sr. Saavedra: recibo sus bien fundados comentarios y los leo con mucho interés.Ahora estamos todos confinados y confío que sea la mejor medida, como parece, para acotar este peligro y no sea un gran ensayo sociológico a aplicar en un futuro para otros fines menos confesables..No quiero sugerir “conspiraciones” cuando todo el tinglado neoliberal ha sido una inmensa conspiración y dentro de ella seguimos.Ellos tienen la exclusiva de ejercer una continua conspiración pero , en este juego de la propiedad y uso del lenguaje, acusan a los ” conspiranoicos” para seguir ellos a lo mismo.
    Un saludo y un “ánimo” para usted y todos mis paisanos.Puxa Asturias.

  2. Florentino Martínez Roces dijo:

    Fausto, tambien era mi amigo, además de todas sus virtudes, siempre tenia una sonrisa.

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