NOS UNIMOS TODOS O NOS HUNDIMOS TODAS.

En estos años hemos logrado cosas increíbles, pero no nos conformamos. Queremos ser la primera fuerza en España y liderar el Gobierno. Y para eso necesitamos el Podemos más fuerte, más feminista, más verde y más enraizado. ¡Sí se puede! (Última Hora, 23-05-2021).

No habrá un Vistalegre IV para Podemos. Tras el abandono de Pablo Iglesias como secretario general, el partido ha elegido otro escenario para lanzar una renovación que empezó tras las elecciones del 4 de mayo en la Comunidad de Madrid. El Auditorio Paco de Lucía de Alcorcón es el lugar escogido por los morados para su IV Asamblea Ciudadana, un cónclave que se celebrará los días 12 y 13 de junio de 2021.

En este escenario, Ione Belarra, la elegida del “apparátchik” para suceder a Pablo Iglesias, inauguraba el acto de presentación de su candidatura el pasado 23 de mayo en Valencia, y lo hacía acompañada de mujeres de la formación como Irene Montero, Isa Serra, Alejandra Jacinto, Pilar Lima Noelia Vera, Idoia Villanueva o Sofia Castañón en lo que se ha considerado un hecho “pionero” en España.

“CRECER” es el lema de la candidatura que abandera la ministra de Derechos Sociales, Ione Belarra, para liderar Podemos. Un eslogan que resume la voluntad de ampliar el espacio político a múltiples niveles para esta nueva etapa que dicen iniciar. De esta forma, el lema alude a crecer en militantes, subir electoralmente, avanzar en la feminización del partido y sumar un equipo que combina destacados dirigentes del partido, cargos territoriales y nuevas voces del activismo y la sociedad civil.

“Creo que es la hora de las y los militantes de Podemos, sois el corazón de este proyecto. Adelante compañeros, a crecer para seguir transformando este país porque sí se puede”, ha destacado Belarra.

“CRECER”, la lista encabezada por la actual ministra, pretende ejercer “liderazgos de manera feminista” con el objetivo de investir por primera vez a una mujer como presidenta del país, Yolanda Díaz, con un proyecto basado en la construcción de “un Podemos más coral, plural, feminista, verde y apegado al territorio”. “No nos conformamos”, ha considerado la ministra sobre el papel que juega Podemos en el Ejecutivo de coalición que forma con el PSOE. “Nuestro objetivo no es gobernar en minoría”, sino “ser la primera fuerza progresista en España”. Una idea que reforzaba la ministra de Igualdad, Irene Montero, formando parte de la Ejecutiva propuesta por Belarra: “No vinimos para gobernar en minoría y cambiar sólo unas cosas”. “Vamos a hacer crecer Podemos”, “feminizando el liderazgo” a la vez que buscando “la fortaleza en uno de los principales valores” de Podemos, que es la movilización de sus círculos “en cada ciudad, cada pueblo y cada barrio”.

La actriz María Botto y el exdeportista Roberto Sotomayor integrarán la candidatura de Ione Belarra para la próxima asamblea de Podemos, que elegirá el próximo 13 de junio a la nueva dirección estatal de la formación.

La candidatura de Ione Belarra busca dar “protagonismo colectivo” a las diferentes regiones y representar a “una España que es mucho más que Madrid”, pero también se nutre de incorporaciones de la sociedad civil: “Es un placer para mí contar con el apoyo de María Botto y Roberto Sotomayor en mi candidatura a la secretaría general de Podemos en la IV Asamblea Ciudadana. Un honor poder contar con dos grandes referentes de la cultura y el deporte de nuestro país para hacer crecer Podemos”.

Así se expresaba Ione Belarra este sábado en Valencia, donde hacía la presentación oficial de su candidatura para ser la próxima secretaria general de Podemos tras el abandono de Pablo Iglesias, aunque, al final, lo de siempre: las figuritas frente al militante del día a día, una moda tan vieja que se viene viviendo en los partidos clásicos durante esta transición, tan “modélica” ella, sobre todo a la hora de abdicar y nombrar herederos de manera tan dedocrática, desconociendo lo que ello significa a la hora de desmoralizar al verdadero militante de base.

La elección de este grupo de dirigentes parecidas por edad y formación a Irene Montero, que no revela sino la voluntad de renovar la cúpula con un lavado de cara y el giro feminista que se trata de dar tras la salida de Pablo Iglesias, en absoluto está satisfaciendo a la escasa militancia que va quedando en Podemos. Algunos ya señalan la “amistad” como criterio central de selección de las pretorianas del tándem Montero-Belarra, otros sostienen que esta elección no resuelve uno de los principales problemas de Podemos en estos últimos años, como es la “patrimonialización del partido”, y los más críticos hablan de “clones baratos” de Montero, que no serán capaces de generar el efecto revulsivo que necesita una formación en caída electoral.

La presentación de la candidatura de Ione Belarra en Valencia refleja la voluntad de la ministra de Igualdad de lanzar a su grupo de afines al mando del partido. Cuando en enero de 2020 Irene Montero obtuvo el control del ministerio de Igualdad, lo primero que hizo fue echar a todos los antiguos colaboradores y cargos eventuales de la ex responsable del departamento, la socialista Carmen Calvo. Ahora, tras la salida de Pablo Iglesias, la ‘número dos’ del partido se prepara para alcanzar el control de Podemos gracias al nombramiento en la secretaría general de Ione Belarra. Esta política nacida en Pamplona es amiga íntima de Montero y todo apunta a que, al igual que ocurrió en el ministerio, en la formación morada se afirmará un grupo de dirigentes afines y parecidas a Montero y Belarra. El nuevo sanedrín, sin embargo, ya despierta reticencias en el partido.

La cuestión es que, el adiós de Pablo Iglesias está sacudiendo a Podemos, impactando de lleno en la estructura de poder que había diseñado Iglesias a su alrededor, de manera que, con la ya elegida candidata de Unidas Podemos a la presidencia del Gobierno, la militante del Partido Comunista de España Yolanda Díaz, no solo se produce una suavización del tono y las formas, sino, sobre todo, una rápida configuración de los ejes de influencia del Partido.

La historia política de Del Olmo comienza con su llegada a Madrid, tras salir de su pueblo soriano de Covaleda a los 18 años, alistándose muy pronto en las Juventudes del Partido Comunista, donde coincide con Rafa Mayoral e Irene Montero, actual ministra de Igualdad, con quien Del Olmo mantuvo una relación sentimental, antes de que ésta fuera la compañera de Pablo Iglesias. Y en medio de esa compañía entraría en Podemos en 2014, de la mano de ella, donde llegó a ser diputado, pero, sobre todo, a ocupar cargos orgánicos. Antes había pasado por Izquierda Unida, a la vez que su compañía, la cooperativa Enreda, hacía trabajos para la formación y luego fue un actor clave en la captación de personas de IU para el nuevo partido que se llamaría Podemos.

La vicepresidenta tercera del gobierno, que no acudió al mitin de presentación del pasado sábado en Valencia, no ha tardado en marcar su territorio con un movimiento tan elocuente como significativo al rechazar la “reubicación” en su gabinete de Juanma Del Olmo, actualmente compañero sentimental de la componente de la candidatura de Ione Belarra, Isa Serra, y mano derecha de Pablo Iglesias en la vicepresidencia del gobierno como director de Estrategia y Comunicación.

El portazo de la actual vicepresidenta tercera del gobierno fue tan sonoro que en el núcleo más cercano del pablismo han preferido correr un tupido velo, pero la cosa no ha quedado en el rechazo de Juanma Del Olmo, sino que Yolanda Díaz ha incorporado para esas labores de gobierno a quien fuera el lugarteniente de Errejón, Rodrigo Amírola, que no goza precisamente de las simpatías de Irene Montero ni tampoco de Del Olmo, no en vano éste había escalado posiciones en Unidas Podemos, siempre de la mano de la ministra de Igualdad, ejecutando desde la sombra los trabajos sucios para el líder podemita, en aquellos tiempos donde la lealtad significó un cierre de filas, primero, y la bunkerización del liderazgo más tarde, lo que se tradujo en la “purga” de muchos de los que habían impulsado Podemos desde su nacimiento. Nada se hacía sin que él lo supiera, y Yolanda Díaz pretende cambiarle el paso, sobre todo después de que Pablo Iglesias, siempre susurrado por Del Olmo, contribuyese a la inflamación de la campaña electoral del 4M en Madrid, tratando de convertirla en una suerte de plebiscito sobre el advenimiento inminente de un fascismo que, por ahora, ni está ni se le espera.

En efecto, se ha iniciado la campaña con la candidatura de Ione Belarra presentada y apoyada con toda la parafernalia por parte del “apparátchik” de Podemos, pero me pregunto yo: ¿todos los candidatos y candidatas que alcancen los 500 avales personales necesarios para poder presentar su candidatura, caso concreto del concejal de Podemos en el ayuntamiento de San Lorenzo de El Escorial, Esteban Tettamanti, van a tener exactamente el mismo tratamiento que el de la designada Ione Belarra, tanto por el potencial gasto que se deriva de lo ostentoso de algunas de ellas, como por el origen del mismo en todo aquello que se refiere a viajes, alquiler de espacios para los actos y mítines, logística o publicidad en redes y medios de comunicación? ¿Acaso la financiación de la multitud de actos, en muchas ocasiones varios en el día, con los consiguientes viajes en avión de todo el equipo de los candidatos o candidatas proviene de los ahorros personales de los dirigentes implicados en las candidaturas?

Al contrario de la candidatura “oficial”, la lista presentada por el candidato Esteban Tettamendi prescinde de los clásicos personajes mediáticos de aquellos y aquellas de “la ceja” que apoyan a Podemos, caso concreto de Sabina, Bosé o Almudena Grandes, optando por una lista integrada únicamente por activistas sociales, concejales y militantes de base de diferentes lugares del territorio español que, según afirma, “conocen muy bien el trabajo diario codo con codo, a pie de calle, siempre al lado de las vecinas y los vecinos de cada ciudad, de cada municipio y de cada barrio”, tratando de devolver a la formación morada  “lo perdido durante todos estos años”, no solo buscando “hacer más plural y diverso al partido”, sino trabajando “por un Podemos cada vez más coral y democrático”.

El concejal de Podemos en San Lorenzo de El Escorial, Esteban Tettamanti, ha presentado formalmente este viernes su candidatura a la Secretaría General de Podemos ante la convocatoria de la cuarta Asamblea Ciudadana Estatal (Vistalegre IV). Su lista, bajo el nombre Por un Podemos Horizontal, tiene como objetivo “recuperar la esencia de la formación, forjada en el modelo asambleario del 15M”.

El candidato se refiere en su presentación a la “horizontalidad” como una manera de encarar una organización política “escuchando permanentemente a las bases y reconociendo la soberanía de sus decisiones”. De esta manera, ha querido destacar la urgente necesidad de “promover la creación de nuevos círculos en cada territorio, facilitándoles su trabajo diario y teniendo muy en cuenta todas sus propuestas”. “Creemos que no solo hay que empoderar a la militancia, sino también fortalecer las bases territoriales mediante la creación de un órgano específico que apoye a los pequeños y medianos municipios”, añadía el candidato.

Poniendo el foco en una de las decisiones – aún vigente – tomadas en Vistalegre III, el candidato Tettamanti dejaba muy claro que su lista llevaba como una de las medidas principales la de “eliminar el exceso de cargos” y determinar la máxima de “una persona, un cargo”, una idea que revertiría la decisión tomada en la fantasmal III Asamblea Ciudadana de 2020 por la que los miembros de la formación pueden acumular varias obligaciones públicas y de partido.

Asimismo, y atendiendo al sistema actual de votación de órganos internos de la formación, ha remarcado la intención de su candidatura de suprimir el denominado “Sistema Desborda” y crear una nueva forma de elección donde no se produzca un sesgo a favor de la lista mayoritaria. “Si queremos democratizar los procesos internos de Podemos es necesario acabar con el sistema de votación actual para que no primen siempre los perfiles más reconocidos de la formación. Es un paso muy necesario para que las listas minoritarias o independientes no queden en una situación de clara desventaja”, agregaba en la presentación de su candidatura.

El “Sistema Desborda”, propuesto para esta IV Asamblea Ciudadana, y que tantas críticas viene acumulando entre la militancia desde su implantación, trata de la votación telemática a las personas que resulten elegidas “directa y expresamente” para conformar el Consejo Ciudadano Estatal, pero si los documentos ganadores incluyen otro tipo de representación de la militancia, su proceso de elección se llevará a cabo con posteridad. Es decir, recurriendo a una de las frases más icónica y conocidas del marxismo – al de Groucho Marx, me refiero -, que no refleja sino la hipocresía más hipócrita de las creencias y valores de la gente: “estos son mis principios, pero si no les gustan tengo otros”.

En este método orquestado por el ínclito Echenique, se apuesta claramente por un favorecimiento descarado de la lista mayoritaria, aunque haya incluido alguna que otra corrección en el sistema original del matemático francés Jean-Charles de Borda para garantizar la representación de las minorías, dejando establecido que cualquier lista con más de un 5% de los puntos agregados tiene derecho de al menos dos escaños en el consejo.

El sistema de votación usado en la comentada II Asamblea Ciudadana de Podemos, “Desborda”, incluía dos variables: número de personas que votan a cada candidato y número de puntos que recibe. El método consistía en otorgar a cada aspirante a entrar en los órganos una puntuación entre 80 y 19. El que más puntos sumara sería el primero en entrar al Consejo Ciudadano y así sucesivamente, resultando que el candidato al que más inscritos situaron como su primera opción para el Consejo Ciudadano fue Pablo Iglesias con 81.772 votos (52%). Errejón, por su parte, recibió 46.624 votos como número uno de su lista, quedando muy relegado Miguel Urbán, el lider de Anticapitalistas, que se situaba en el puesto número 20 con sus 11.165 votos, con la segunda persona de su candidatura, Beatriz Gimeno, en el puesto 44 del resultado final.

Aparte de la ministra Ione Belarra y del concejal por el ayuntamiento de San Lorenzo de El Escorial, Esteban Tettamendi, ha registrado también su precandidatura el polémico militante de Castilla-La Mancha, Fernando Barredo, liderando la candidatura “Nuevo Impulso” que, como explica él mismo, pretende recuperar «el proyecto original» de Podemos, en el que «la participación, la horizontalidad y la transparencia se prediquen con el ejemplo».

Este militante, crítico donde los haya, que ya presentara su candidatura “Nuevo Impulso por la Democracia Interna de Podemos”, para competir con Iglesias en la III Asamblea Ciudadana de Podemos, tiene presentadas una serie de acciones legales ante los juzgados «tras constatar, tristemente, la deplorable actuación orquestada por el aparato de Podemos» durante la asamblea de mayo y frente a los procesos siguientes para elegir las direcciones en once comunidades autónomas. De hecho, llegó a presentar una impugnación de los resultados alegando que no eran “inteligibles” al no detallar «de manera clara el número de votos por posición» llegando incluso a manifestar que era «rotundamente falso» que Pablo Iglesias recibiera el apoyo en la votación del 93% de los inscritos, ya que el censo es de más de 500.000 y sólo votaron 57.000 personas, aproximadamente un 11% del total.

Fernando Barredo, catedrático de la facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense en Madrid, y cabeza visible de la candidatura “Imagina”, acusó a Iglesias y su equipo de violar las normas internas para ganar las primarias, apoyándose en el precedente que sienta la sentencia dictada el pasado 28 de diciembre de 2020 por el Juzgado de Primera Instancia Número 89 de Madrid, que declaró la nulidad del proceso de primarias en Podemos para las elecciones municipales en Collado Villalba. (Confilegal, 08-02-2021)

Ahondando más en el asunto, una resolución judicial del Juzgado de Primera Instancia número 89 de Madrid declararía nulo el proceso electoral en las primarias de Podemos en la localidad madrileña de Collado de Villalba y condena a la organización morada al pago de las costas devengadas en el proceso.

En la sentencia quedan detalladas todas las irregularidades cometidas por el partido de Pablo Iglesias en este proceso interno, a la vez que hace referencia a la imposibilidad de ninguna de las candidaturas de acceder al censo de los inscritos en la formación morada antes del proceso y que hubo modificaciones del mismo a posteriori, y, lo más preocupante, señalando la participación de personas que, en un principio, no aparecían como inscritos en los registros de la formación morada. Al respecto, el Juzgado solicitó a Podemos el listado de inscritos antes del 10 de noviembre y del 25 de noviembre – cuando debían estar verificados – pero, al día de hoy, todavía no lo ha aportado, lo que ha criticado el juez como «falta de transparencia» por parte de Podemos.

Además, ha criticado que Iglesias se había presentado nuevamente como candidato a la secretaría «llevando en su equipo a Irene Montero, Ione Belarra y a Noelia Vera, incumpliendo los cuatro el código ético del partido”, algo que «les inhabilitaba para comparecer en una lista de candidatura estatal, tal y como indicaban los estatutos». Una cuestión que, efectivamente, tuvo enorme repercusión en el canal de mensajería Telegram, donde fueron muchísimos los militantes que expresaron sus públicas denuncias sobre lo que llegaron a considerar una «estafa electoral y fraude interno» sin precedentes en la historia del partido, la cual acabaría en los juzgados de distintos territorios.

La Fiscalía Anticorrupción ha remitido a la Fiscalía del Tribunal Supremo (TS) la denuncia presentada por Fernando Barredo, el rival del líder de Podemos, Pablo Iglesias, en la Tercera Asamblea Ciudadana Estatal de la formación ‘morada’, por las presuntas irregularidades en dichas primarias, al ser aforados tanto el vicepresidente segundo del Gobierno como la ministra de Igualdad, Irene Montero, dos de las personas contra las que se dirige la denuncia. La teniente fiscal de Anticorrupción, María Belén Suárez, ha indicado que “los hechos expuestos no son competencia de esta Fiscalía Especial”, por lo que ha acordado “su remisión a la Fiscalía del Tribunal Supremo al tener condición de aforados dos de las personas denunciadas” (El Plural, 8 de febrero de 2021)

 Según la sentencia, se emitieron un total de 358 votos, de los que 156 fueron para la lista de «Un paso adelante por Villalba», 117 para «Con la gente sí podemos» y 81 para «Ahora Villalba», recogiéndose en la misma sentencia la participación en las primarias de personas de otros partidos, detallando con nombres y apellidos a los mismos.

En cualquier caso, ocurra lo que ocurra en la IV Asamblea Ciudadana de Podemos, el relevo de Pablo Iglesias por Yolanda Díaz, con la designación de la candidata a la presidencia del gobierno de España por Unidas Podemos, inaugura un nuevo ciclo, que deja atrás el hiperliderazgo de Pablo Iglesias para dar paso a otros liderazgos compartidos, esto es, el ensayo de una bicefalia con Ione Belarra liderando el partido y Yolanda Díaz como la voz morada del gobierno.

El Juzgado de Primera Instancia número 89 de Madrid ha dictado una sentencia por la que declara la «nulidad» de las primarias de Podemos en Collado Villalba (Madrid) por fraude electoral. Uno de los candidatos, Alejandro Mata, había presentado la querella cuya resolución ha trascendido a la opinión pública: «Hubo fraude electoral y se vulneraron mis derechos», ha dicho el perjudicado tras conocer la sentencia. Alejandro Mata fue uno de los tres candidatos que se presentaron a las primarias de Podemos, de las que debía salir el candidato del partido que lidera Pablo Iglesias para las elecciones municipales de mayo de 2019. El demandante pertenecía a la candidatura denominada «Con la gente sí podemos», mientras que su competencia la formaban «Un paso adelante por Villalba» y «Ahora Villalba».

Es decir, la existencia de dos cabezas, dirigidas a ocuparse independientemente de las tareas orgánicas e institucionales, pero, supuestamente, identificando un camino común tanto en el trayecto como en el destino. Una cuestión que, por cierto, está generando muchos recelos en las filas podemitas, cuando observan que la convocatoria de la IV Asamblea Ciudadana no está despertando la atención esperada y la organización no logra estar en la agenda como antes, debido, sobre todo, a la actividad de la ministra Yolanda Díaz.

La sensación entre una gran parte de la militancia de Podemos es que el proyecto “está acabado”, y lo que subyace en el fondo es la gran incógnita de si Yolanda Díaz quiere seguir en la ecuación morada o aprovechar su cargo para dar un paso adelante y crear “algo nuevo”, no en vano, ella está en otro proyecto distinto al de Podemos.

De hecho, algunos dirigentes que participaron en la construcción de Podemos y que sufrieron las “purgas” del pablismo están convencidos de que el espacio político morado está en recomposición después de haber perdido el papel hegemónico que jugaban en Unidas Podemos, de tal manera que la comunista Yolanda Díaz, lo que realmente está trabajando es un nuevo proyecto para  liderar una confederación de fuerzas políticas distintas y dispersas en el territorio, en la que Podemos sería un partido más, junto al de Compromís de Mónica Oltra o los Comuns de Ada Colau.

Por otra parte, la relación de Yolanda Díaz con el sindicato de CC.OO. liderado por el vasco Unai Sordo es muy importante, no en vano la dirigente gallega proviene de una familia de sindicalistas gallegos, vinculados al PCE, donde ella misma sigue inscrita. Es por ello que entre muchos de los dirigentes de Podemos esté circulando la idea de que puede haber llegado el momento para que la ministra esté sondeando nuevas experiencias, llegando a la conclusión de que le queda más futuro como cabeza de lista de una plataforma de izquierda que supere el espacio de Podemos, que ser un simple rostro electoral controlado por el grupo de Ione Belarra e Irene Montero.

Yolanda Díaz sabe que el grueso de sus apoyos hoy en día se halla en el sindicato. Y concretamente en CCOO. Sordo la respalda y ha llegado incluso a defenderla ante Pedro Sánchez. La salida de Iglesias ha reforzado su papel en el Gobierno, y Díaz quiere aprovechar la situación para lanzar su imagen de buena gestora, al mismo tiempo que garantizar cierta tranquilidad en La Moncloa. 

Es decir, Podemos se construyó en torno a una persona y ahora está encaminada a formar parte de una liga de partidos confederados que estarán en pie de igualdad, hasta el punto de que todos los indicios entre una gran mayoría de la militancia apuntan a que esta IV Asamblea Ciudadana será la última que se celebre.

El caso es que la vicepresidenta tercera del gobierno y también ministra de Trabajo viene manteniendo en los últimos días reuniones con la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y el alcalde de Valencia, Joan Ribó, entre otras personalidades de la política. La primera es la cabeza visible de Barcelona en Comú y el segundo es uno de los dirigentes más destacados de Compromís. Dos realidades políticas más cercanas a Más País que a Podemos, o si se prefiere, más cercanas a los postulados de Íñigo Errejón que a los de Pablo Iglesias.

Hoy he tenido el orgullo de recibir a la alcaldesa @AdaColau para intercambiar propuestas sobre retos comunes. La voz de las ciudades será clave en la recuperación. Barcelona es un ejemplo de inversión social, de innovación, de apuesta por la ciencia y de movilidad sostenible”. (Twuit de Yolanda Diaz, 25 de mayo de 2021)

En esta fase de reorganización de Podemos, después de dos años de enfrentamiento directo con la escisión errejonista, que Pablo Iglesias decidió combatir sin ambages desde enero de 2019, con el consiguiente alejamiento de muchos de sus barones, ahora se acerca un debate para revisar esa posición, hasta el punto de que ya se comenta el posible entendimiento con Más País, pero solo si se impone la regeneración y se prescinde de Íñigo Errejón.

Aunque todavía se encuentre en fase embrionaria, todo indica, sin embargo, que los movimientos que se vienen dando en Podemos apuntan hacia  una  modificación de su estrategia, sea por temor a que sectores importantes del partido como los de Ada Colau empiezan a mirar con interés a Más País, o porque creen que hace falta renovar el espacio de la izquierda alternativa, algo se está moviendo en un partido que es consciente de que sin cambios será muy difícil mantener encendida la llama del electorado. 

No obstante, Errejón se resiste a ser apartado otra vez de la primera línea política y sigue maniobrando para ser candidato a la presidencia del gobierno por segunda vez, intentando jugar sus cartas ayudando en las alianzas regionales. En Andalucía, por ejemplo, los de Más País insisten en sellar un acuerdo con la diputada andaluza y líder de Adelante Andalucía, Teresa Rodríguez, cuya aspiración es que la organización anticapitalista se convierta en un partido netamente andaluz que tenga representación en las cámaras nacionales y en el Parlamento Europeo.

Teresa Rodríguez, cuando era aún coordinadora de Podemos en Andalucía, había propuesto a Pablo Iglesias que Podemos, Más País e Izquierda Unida concurrieran en las generales con la única papeleta en la comunidad andaluza de Adelante Andalucía. Era septiembre de 2019 y se preparaban las generales repetidas, que se celebraron en noviembre, tras fracasar el primer intento de pacto de Pedro Sánchez con Pablo Iglesias, pero aquel debate tensó las costuras de la coalición de Teresa Rodríguez con IU en Andalucía y con Podemos en Madrid hasta el punto que nunca volvieron a tener una convivencia pacífica.

La alambicada maniobra dirigida por Podemos e IU para hacer desaparecer a Rodríguez y sus afines, y ganar ese espacio político en Andalucía, está ahora en entredicho. El TC da alas a los de Adelante Andalucía y amenaza con un vuelco de la situación mientras se barrunta el adelanto de las elecciones autonómicas. “Justicia poética”, decían con una sonrisa los afines a Teresa Rodríguez, que, con todo, se muestran cautos. “El día en que Iglesias se corta la coleta, a nosotros nos abren otra puerta y puede ser importante”, señalaban en Adelante Andalucía (El Confidencial, 13 de mayo de 2021).

El objetivo de presentar a un partido andaluz de izquierdas a las elecciones generales es una ambición que retoma Teresa Rodríguez para Adelante Andalucía, ahora que van a relanzar esta marca política al margen de Podemos e IU, pero no es nuevo. De hecho, estuvo en la génesis de la bronca definitiva con Podemos que ha terminado en guerra civil a la izquierda del PSOE en Andalucía y en una maniobra de expulsión de Rodríguez y sus afines del grupo parlamentario, aún por resolverse en el Constitucional.

Por otra parte, la cúpula de Podemos ha decidido entregar al comunista y ministro de Consumo, Alberto Garzón, el control y preparación de la campaña electoral para las elecciones autonómicas de Andalucía, con un objetivo muy claro de frenar la escalada de Teresa Rodríguez, y maniobrar para que ésta no pueda llegar a ningún acuerdo con Íñigo Errejón, incluso sin descartar la posibilidad de que Garzón sea el candidato a la presidencia de la Junta de Andalucía, aunque él mismo se haya autodescartado el 13 de junio en Sevilla como candidato diciendo: “Yo no me veo”

La IV Asamblea de Ciudadana de Podemos, en la que se elegirá al sucesor de Pablo Iglesias, se celebrará en Alcorcón (Madrid), y no en la plaza de toros de Vistalegre (Madrid), como los dos primeros cónclaves del partido. Según la convocatoria a la militancia que ha difundido Podemos, la asamblea se celebrará en el Auditorio Paco de Lucía de Alcorcón los próximos 12 y 13 de junio.

Así, de esta manera, llegamos a la fecha del 13 de junio de 2021 cuando Podemos concluía su IV Asamblea Ciudadana en el Auditorio Paco de Lucía en la localidad madrileña de Alcorcón, resultando, tal y como estaba previsto desde el “apparátchik” podemita, que la navarra Iona Belarra saliera elegida nueva secretaria general de Podemos en sustitución de Pablo Iglesias. Con el 88,7% de los apoyos, Belarra queda convertida en la nueva secretaria general de Podemos al haber obtenido 45.753 votos, que significan el 38,5% sobre el censo fijado de 139.000 simpatizantes, mientras que sus rivales, Fernando Barredo y Esteban Tettamanti, se han quedado respectivamente en el 6% (3.106 votos) y el 5,3% (2.730), quedándose la nueva secretaria general a 5.414 votos por debajo de los cosechados hace un año por Pablo Iglesias, en Vistalegre III cuando logró 53.167 votos a su candidatura.

Un total de 53.443 inscritos de Podemos, de un censo de 138.800 simpatizantes y militantes, han emitido su voto, por lo que ha votado el 38,5% del censo fijado para estas primarias. En la asamblea de Vistalegre III, cerca 59.000 votaron para reelegir al ahora exsecretario general Pablo Iglesias.

Finalizada la IV Asamblea Ciudadana, tras los agradecimientos, sus primeras palabras fueron para Pablo Iglesias, un compañero que ha demostrado que se podía construir una fuerza “sin dejar de decir la verdad en España”. “Gracias por enseñarnos que un militante tiene que estar allí donde es más útil, gracias por todo lo que has hecho por este espacio político, pero sobre todo por lo que has hecho por este país”.  “Esta siempre será tu casa”. Dicho esto, Belarra asumió en su nueva responsabilidad la promesa de hacer “crecer” Podemos hasta convertirlo en primer partido de la izquierda en España: “Hoy habéis demostrado que este proyecto político es fuerte, valiente y le queda mucho camino por recorrer para seguir cambiando la historia de España”

Con la confirmación de Ione Belarra como nueva secretaria general de Podemos se completa el nuevo modelo bicéfalo que se diseñó para la coalición Unidas Podemos tras la precipitada salida de Iglesias el 4-M al no cosechar los resultados esperados para frenar la entrada de la derecha en el Gobierno de la Comunidad de Madrid. En este sentido, a nadie se le escapa que la nueva etapa de Podemos estará determinada por la bicefalia establecida por la propia Belarra y la vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, liderando el espacio de Unidas Podemos.

Y, siendo verdad que las relaciones entre las izquierdas son siempre dinámicas y complejas, no es menos cierto que los debates sobre la reconstrucción de la izquierda para el nuevo ciclo político son una realidad, resultando más que evidente que la llegada a la Secretaría General de Podemos de Ione Belarra y la posibilidad de que Yolanda Díaz dé el paso para liderar e intentar ampliar el espacio de Unidas Podemos abre una nueva etapa. Un nuevo periodo que influirá en la reconfiguración del tablero político.

 

“Hoy habéis demostrado algo muy hermoso y es que este proyecto político es muy fuerte, es valiente y le queda muchísimo camino por recorrer para seguir cambiando la historia de España” (13 de junio de 2021)

Arropada por el grueso de los  miembros  de  su candidatura elegida: Alejandro Aguilar, Carmen Fajardo, Alba González, Vesselina Kostadinova Vateva, Rocío Val, Irene Montero, Jesús Santos, Miguel Ongil, Laura Fuentes, Javier Sánchez, Amparo Botejara, Martina Velarde, Jacinto Morano, Antonia Jover, Antón Gómez- Reino, Irene de Miguel, Beatriz Gimeno, Pau Vivas, Jaume Asens, Carlos Gil Cuevas, Jorge Caldera, Dani Frutos, Rafa Mayoral, Dani Gago, Diego de las Barreras, Idoia Villanueva, Diego Cañamero, Noemí Santana, Elena Hernández, Estefanía Torres, María Botto, Francisco Gracia, Sofía Castañón, Raquel Martínez Aguilera, Gabriel Castañares, Guillén Carroza, Tamara Deza, Nacho Ramos, Isabel Franco, Nacho Álvarez, Ismael Cortés, Isa Serra, Ander Jiménez, Jaume Durall, Teresa Arévalo, Jessica Albiach, Maru Diaz, Jorge Uxó, José García Buitrón, Juan Antonio Delgado, Noelia Vera, Julián Macías, Javier Cañadas, Lucía Dalda, María Graziano, Allende Marina, Txema Guijarro, María Márquez, Alejandra Jacinto, María Dolores Martín-Albo Montes, María Teresa Pérez, Marisa Saavedra, Juanma del Olmo, Esther Sanz, Angela Rodríguez, Nora Isabel Espina López, Roberto Sotomayor, Mercedes González, Patricia Fernández, Nuria Julbe, Lilith Verstrynge, Orencio Osuna, Verónica Hermida, Conchi Abellán, Rita Bosaho, Sergio García Torres, Pablo Echenique, José Ismael Criado, Julio Rodríguez, Vicenç Navarro, Rosa Medel, Mercedes Merino, Serigne Mbayé, Lidia Rubio, Mario Gálvez, Pilar Lima, Ricardo Sá Ferreira, Sandra Astete , Pablo Fernández, María Marín, José Santana, Álvaro Sánchez-Carnerero, Drew Caubet, Ana Domínguez, Pedro Honrubia y Alex Zapico, Belarra defendió la acción de Unidas Podemos en el Gobierno de coalición con el PSOE. “Vamos a seguir haciendo maravillas con 35 diputados y 5 ministros”, sentenció, para señalar la necesidad de seguir empujando en el Ejecutivo bicolor para sacar adelante la conocida como ley del ‘solo sí es sí’, impulsada por el ministerio de Igualdad, la ley de vivienda junto a la regulación de los alquileres o la creación de una empresa pública de energía: “Podemos no nació para gobernar en minoría. Tenemos que ser la principal fuerza de este país. No nos conformamos, hay que ganar las elecciones”, aseguró.

Además, la nueva secretaria general de Podemos llamó a construir candidaturas autonómicas fuertes que pongan solución a la falta de estructura territorial del partido y reivindicó la necesidad de reforzar los vínculos con los partidos que conforman el “bloque de dirección de Estado”, estos son ERC o EH Bildu, entre otros.

En su discurso, después de manifestar que se va a dejar la piel para llevar este proyecto lo más lejos posible, ha recordado que la crisis del covid-19 se ha sostenido sobre los hombros de las mujeres y ha puesto en valor el papel de la cultura y los servicios públicos, para añadir que los frutos de la acción de este Gobierno empiezan a verse y, si en la crisis de 2012 tardamos doce años en recuperar cotizaciones a la seguridad social, “gracias a los ERTE de Yolanda lo hemos hecho en 15 meses”.

La realidad de esta IV Asamblea Ciudadana en comparación con aquellas dos primeras asambleas multitudinarias – la tercera asamblea no se puede considerar como tal -, cuando Podemos era una fuerza nueva y con una tendencia electoral creciente, la afluencia a la IV Asamblea ha sido mucho más discreta. Con todo, el ambiente este domingo era muy diferente al de la primera jornada, que resultó un tanto descafeinada, donde ni siquiera Ione Belarra, elegida por el “apparátchik” podemita, salió a defender el sábado su candidatura, justificando la ministra su ausencia en la necesidad de que haya más de una voz en esta nueva etapa.

No deja de ser una ausencia muy significativa. Díaz no se cansa de decir que ella «no es de Podemos», partido con el que ha marcado distancias no pocas veces sin participar en sus estrategias de confrontación con el socio de gobierno. De hecho, protagoniza en exclusiva el nuevo formato de relaciones con el sector socialista del Ejecutivo tras eliminar las reuniones de «maitines» que provocaban «tensiones y enfrentamientos» internos.

Lo más sorprendente fue la no comparecencia de la actual ministra de trabajo y vicepresidenta tercera del gobierno Yolanda Diaz, quien sabiendo con muchísima antelación las fechas de la IV Asamblea Ciudadana y siendo la candidata elegida como candidata a la presidencia del gobierno de España por Unidas Podemos, no se ha dignado a comparecer ante la militancia, justificando su incomparecencia en una reunión que se celebra el próximo lunes en Luxemburgo, como si Luxemburgo estuviese en Australia. Mal se empieza con la bicefalia, aunque peor acabará.

Parece muy difícil, por no decir imposible, que una formación pablista pueda sobrevivir sin Pablo, no solo porque la ausencia de la persona dentro de una estructura ultrapersonalista tenga efectos habitualmente deletéreos sobre la propia estructura, sino porque además la persona de Pablo Iglesias poseía una simbología que ya ha sido enterrada. En efecto, durante los peores años de aquella crisis económica de 2008, coincidente con los años de mayor efervescencia de la corrupción política, Pablo Iglesias llegó a representar una enmienda a la totalidad contra un sistema tan ineficaz como putrefacto. Era el Iglesias que propugnaba un cambio radical en las instituciones del «régimen del 78» y en la política económica que éstas desarrollaban, esto es, repudio de la deuda odiosa, renta básica universal, nacionalización de las eléctricas, aumento de impuestos a los más ricos, adelanto de la edad de jubilación, fin del austericidio, expropiación de las viviendas vacías y blindaje del sistema público de las pensiones como uno de los derechos fundamentales de la Constitución, entre otras cuestiones vitales.  Pablo Iglesias era el enemigo de la casta, el que iba a tomar el cielo por asalto para librarnos de todos los males a los que nadie se había atrevido a plantar cara durante todo el periodo de la segunda restauración monárquica, pero ese simbolismo de Iglesias se desvaneció tan pronto como aceptó al PSOE como socio de gobierno y negoció con él un programa repleto de cesiones hacia la otrora oligarquía del 78.

El líder de Podemos, Pablo Iglesias, apuesta por “nacionalizar” las empresas eléctricas españolas ya que el sistema español está “en manos de grandes empresas privadas que actúan como un oligopolio que impide la competencia real” en España “hace falta” un “plan nacional de transición energética” que sirva para “ahorrar energía rehabilitando edificios y apostando por las renovables”. En España hace falta un plan que implicaría una “inversión estatal razonable” (15.000 millones de euros al año, la cuarta parte de lo que costó rescatar a la banca), para crear 400.000 empleos de calidad, “fortaleciendo” un tejido industrial propio que “reduciría” la dependencia energética de España. (20-07-2018).

¿Qué renovación podía suponer Pablo Iglesias si al final su función ha sido la de repartirse el poder con el PSOE? ¿Qué cielo iba a tomar cuando a la primera que tuvo cambió el asalto a los cielos por una muleta para mantener el gobierno de Pedro Sánchez, eso sí, después de colocar a todos sus amiguetes y amiguetas en las instituciones y organismos públicos?

No nos engañemos, ni nadie trate de engañarnos, la realidad es una sola, hasta el punto de que: de repudiar la deuda pública pasó a pagarla religiosamente; de adelantar la edad de jubilación a los 60 años pasó a incentivar su retraso hasta los 67; de poner fin a la austeridad pasó a someterse al diktat de la Comisión Europea; de nacionalizar las eléctricas pasó a empujar internamente para que las horas valle comiencen a las diez de la noche, de la defensa de la minería energética pasó a cumplir las órdenes del “electrofascismo”, de tal manera que Podemos se ha quedado sin la persona y sin el símbolo de lo que en su momento supuso Pablo Iglesias, siendo muy difícil, por no decir imposible, como ha quedado dicho, que la organización morada  pueda sobrevivir sin estos dos bastiones fundamentales. En cualquier caso, las próximas elecciones en Andalucía y España, marcarán el ser o no ser de PODEMOS.

 

 

 

 

Acerca de ANTON SAAVEDRA RODRIGUEZ

Hola a todos, soy Antón Saavedra y vivo en la cuenca minera asturiana del Nalón. Nacido en Moreda de Aller, (Asturias) el 30 de mayo de 1948, desde la edad de cinco años vivo en la barriada minera de La Juécara (LANGREO). Allí, en la Academia Mercantil de La Felguera (Frailín) cursé mis estudios de bachillerato por libre, y a la edad de 20 años, después de haber sido despedido de Constructora Gijonesa, Duro Felguera y Montajes de Ciaño por motivos sindicales, empezé a trabajar en la minas de Hunosa (Pozo Fondón) con la categoría de ayudante barrenista hasta el año 1974 que pasé a desempeñar el cargo de Graduado Social en el Grupo Siero (Pumarabule y Mosquitera). Posteriormente me licencié en Relaciones Industriales por la Universidad de Alcalá de Henares, y actualmente curso estudios para la licenciatura de Ciencias Políticas. Afiliado a la UGT y al PSOE en los inicios de los años 70, fui secretario general de la Federación Estatal de Mineros de UGT (1976-1989), vicepresidente de la Internacional de Mineros (1978-1990), y miembro del Comité Ejecutivo Confederal de UGT (1976-1988).Desde 1986 hasta 1994 ocupé un lugar en la Mesa del Comité Consultivo de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CECA) en representación de España. Durante este periodo participé como ponente en varios congresos y conferencias sindicales a nivel internacional, actuando en nombre de los trabajadores españoles ante la OIT, siendo autor del libro-informe publicado bajo el título “EL CARBON:UNA ALTERNATIVA A LA CRISIS ENERGETICA”, que fue asumido por unanimidad de los miembros de la CECA como ponencia base en el debate sobre la politica energética comunitaria en 1991. Entre los años 1991 y 1998 fui diputado del Partido de Acción Socialista (PSOE histórico) en el Parlamento Asturiano por las lista de IU, así como miembro de sus respectivos comités ejecutivos federales. Soy autor de “SECUESTRO DEL SOCIALISMO” y “EL HEREDERO DE SURESNES” de muy recientísima aparición.
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