¡¡¡ A GARROTE VIL, VIVA LA REPUBLICA !!!

Este macabro y cruel método del GARROTE VIL para matar a las personas estuvo vigente en España desde el año 1.820 hasta la abolición de la pena de muerte en la Constitución de 1.978, aunque, eso sí, siempre contó con la bendición de la iglesia católica, apostólica y romana…

” Soy marxista y no me averguenzo de ello. Vosotros, que hace poco defendiais y propalabais las mismas ideas que yo todavía mantengo, os atrevéis a venir aquí “

( Abelardo CARCEDO Castaño, el 13 de diciembre de 1.937 en la plaza del Ayuntamiento de Langreo, en Sama )

Ese fue el ¡VIVA ! y las palabras pronunciadas por el capitán del ejército republicano, CARCEDO, dirigiéndose a la gente que había acudido a presenciar el macabro y cruel espectáculo de ver la ejecución de una persona por el método del garrote vilun collar de hierro atravesado por un tornillo acabado en una bola que, al girarlo, disloca la apófisis odontoides de la vértebra axis sobre el atlas de la columna cervical – a la vez que se dirigía al verdugo que le sentaba en la silla, para decirle: “Tenga cuidado de no lastimarme y déjeme adoptar una postura cómoda, ya que ha de ser por poco tiempo”. Pero, ¿ qué delito había cometido aquel minero de Carbones de La Nueva y futbolista famoso del Racing de Sama para merecer tan brutal ajusticiamiento por el método del “vil garrote”,  aquel 13 de diciembre de 1.937, en la plaza del Ayuntamiento de Langreo ? ¿ Cuáles fueron los cargos que se le imputaron en aquel juicio sumarísimo que se le hizo de una manera urgente y con pruebas tan poco creíbles, por no calificarlas de radicalmente falsas, hasta el punto de que, habiendo transcurrido setenta y cinco años de la ejecución, nada, absolutamente nada se haya podido demostrar hasta la fecha, sobre los NOVECIENTOS NOVENTA asesinatos de los que se le acusaba ? Sin embargo, esa fue la cifra que ha quedado para esa clase de historias que siempre queda escrita por los vencedores, aunque muy poca gente se creyera los cargos imputados, atribuyéndolos más a un deseo del “ejército golpista” para tratar de mitigar el espíritu rebelde y revolucionario de las comarcas mineras.

Carcedo, con su hijo, formando parte de una alineación del Racing de Sama, durante la temporada 1.933-34.

El frente asturiano hacía tan sólo dos meses que había caído y la ocupación de la región asturiana todavía era muy inestable, entre otras cuestiones, porque los restos del ejército leal a la II REPUBLICA que no había huído hacia el exilio se habían refugiado en las montañas para continuar la lucha.

Al respecto, es totalmente necesario dejar muy claro que uno de los aspectos más dramáticos de aquella incivil guerra es el referido a la represión sistemática que llevaron a cabo los vencedores tras el golpe fascista contra el gobierno legitimo de la II REPUBLICA . Concebida como una guerra de exterminio contra los vencidos, la muerte no sólo llegó en los campos de batalla sino que también otra guerra, la guerra de las retaguardias, se desarrolló con la máxima de las virulencias en los paseos y en las ejecuciones tras los juicios sumarísimos, hasta dejar convertido al generalísimo de la voz amariconada en el mayor asesino de la historia de España. El rígido control que sobre los mass media ejerció el franquismo durante cuarenta años favoreció e impulsó la manipulación sobre diversos aspectos de la guerra incivil, muy especialmente en el referido en la retaguardia, hasta el punto de que la propaganda sobre el terror rojo llegó a alcanzar tales proporciones que no pocos españoles llegaron a imaginarse a los rojos con cuernos y rabos, según la alegoría franquista de presentarlos como el arquetipo de lo maléfico.

Portada del periódico francés “Le Monde Libertaire” haciendo referencia al garrote vil, pena de muerte medieval que Franco aplicó en España hasta el año 1.974…

Y, siendo verdad que la represión existió en los dos bandos enfrentados, no obstante se dieron unas diferencias cualitativas cuyas líneas es preciso dejar asentado, en el sentido de que las diferencias cualitativas no fueron consecuencia de la espontaneidad o el azar, sino de dos ideologías muy claramente delimitadas. Así, mientras los máximos responsables del gobierno republicano pedían respeto por las vidas de los adversarios, no ocurría lo mismo en el bando de los golpistas, tanto en sectores militares como civiles, siempre con las bendiciones de la santa iglesia católica, apostólica y romana. De hecho, la Iglesia se constituyó como factor legitimador de la represión fascista e incluso un sector del clero trabucaire participó en la liquidación física de los republicanos. El propio Franco señalaba que el balance de la guerra “no debía hacerse a la manera liberal, con amnistías monstruosas y funestas que más bien son engaño que gesto de perdón”. Mucho más explícito sería el energúmeno general fascista, QUEIPO DE LLANO, cuando en una de sus trístemente famosas arengas de Radio Sevilla, dejaba sentado desde un principio las premisas represivas de los golpistas: “Nuestro valientes legionarios y regulares han enseñado a los rojos lo que es ser hombre. De paso, también a las mujeres de los rojos, que ahora por fin han conocido a hombres de verdad, y no castrados milicianos. Dar patadas y berrear no las salvará…”, para rematar con aquella otra arenga: “Ya conocerán mi sistema: por cada uno de orden que caiga, yo mataré a diez extremistas por lo menos, y a los dirigentes que huyan no crean que se librarán por ello; los sacaré de debajo de la tierra si hace falta, y si están muertos los volveré a matar”.

De esa manera, con un programa ideológico de esas características, el país se pobló de muertos en la retaguardia. Tanto los paseos al amanecer como los consejos de guerra sumarísimos se encargarían de liquidar no sólo a los dirigentes, sino también a las bases que sustentaban el régimen republicano elegido democráticamente por el pueblo español. La extrema derecha, con algunos izquierdistas deseosos de “hacer olvidar su pasado” e incluso delincuentes sociales  recorrían los pueblos y ciudades con total impunidad, sacando de sus casas o cárceles a republicanos para ejecutarlos en cualquier caleya o descampado. Más que ventilar asuntos políticos, los paseos no eran sino ajustes de cuentas en los que cuestiones económicas, profesionales e incluso amorosas eran el motivo central del ajusticiamiento. “Los falangistas realizamos el trabajo sucio: Fusilar”, dejaba escrito antes de morir otro de los energúmenos falangistas, Raimundo FERNANDEZ CUESTA, y , en efecto, la FALANGE fue el eje de la represión paralela.

“… los cuerpos caen al suelo sin vida. La “roja” sangre de todos ellos, se diluye y se mezcla sobre la “tierra” que un día anhelaban.”

Volviendo a nuestro personaje Abelardo CARCEDO CASTAÑO, éste había sido capturado poco después de la caída del frente norte, quedando convertido en una “presa” importante para los objetivos criminales de las tropas golpistas: exsecretario de las Juventudes Socialistas del Nalón, capitán del ejército republicano y persona apreciada que gozaba de mucha popularidad en la comarca debido a su pasado de famoso futbolista. Tal y como deja escrito su hija Josefina CARCEDO, su padre tenía un íntimo amigo, que incluso había acudido a su boda, pero a la hora de inclinarse por una u otra idea política, su padre había optado por la izquierda y su amigo por la derecha: ” Cuando entraron los nacionales y capturaron a mi padre, fue este amigo y otro más, de los que él da sus nombres en unas cartas que escribió en la cárcel y están en mi poder, quienes lo denunciaron…”

No me cabe ninguna duda de que la ejecución de Abelardo CARCEDO fue un golpe intimidatorio que no perseguía sino el descabezamiento de los últimos reductos republicanos para impedir cualquier foco contrainsurgente. El 21 de octubre de 1.937 caía el Frente Norte, y los restos del ejército republicano, ante las promesas de perdón y reconciliación lanzadas por los golpistas fascistas durante los últimos días, decidieron volver a sus casas, con la esperanza de reintegrarse a la sociedad, pero una mayoría de ellos no lo conseguirían, ya que en los puestos fronterizos provinciales se habían instalado Columnas de Operaciones que iban liquidando a los milicianos que regresaban. Otros que conseguían alcanzar su objetivo terminaron en los Destacamentos Penales o Batallones de Trabajadores, como los de los pozos mineros del Fondón, Mosquitera, Sotón o San Mamés en el Valle del Nalón, y otros, como Abelardo CARCEDO, serían ejecutados por el método del “vil garrote”, en la Plaza del Ayuntamiento de Langreo, el 13 de diciembre de 1.937.

Incluso un criminal de guerra, como HIMMLER, en una de sus visitas a España, quedó impresionado por la ferocidad de la represión ejercida por los vencedores, hasta el punto de que llegó a aconsejar un poco más de templanza…

De acuerdo con algunas conversaciones que mantuve durante los años 1.977 a 1.979 con el compañero Pepe MATA, en Madrid y en el bar de La Nalona de Sama de Langreo, pude saber de su boca que, cuando su batallón, al que pertenecía el capitán CARCEDO, quedó cercado en Gijón, negándose a huir sin sus hombres en los barcos dispuestos por el “gobiernin” de Asturias y León, MATA y los suyos, fueron partidarios de refugiarse en la Sierra del ARAMO, pero CARCEDO optaría por hacerse fuerte en la cuenca minera,  ofreciendo una resistencia numantina hasta que fuera posible, siendo rápidamente capturado y encarcelado por el bando de los que se alzaron en armas contra la legalidad constitucional más avanzada de nuestra historia – CARCEDO fue entregado a la guardia civil por Dimas “El Cariocu”, de la banda criminal y fascista de “Pachu Nadal”, cuando se encontraba guardado en una cuadra de La Xarrota, en la localidad langreana de PAMPIEDRA – hasta que fue condenado en aquel juicio sumarísimo que, como era norma, se celebraban sin las más mínimas garantías de un proceso en una sociedad civilizada, funcionando como una auténtica máquina aniquiladora de la cultura o de las simples convicciones democráticas, con una furia y una inhumanidad verdaderamente sonrojantes para los que participaron  en aquellas parodias de juicios que llevaron al paredón y al “garrote vil” a más de ¡¡¡ CUARENTA MIL VENCIDOS !!! por el hecho de haber tomado parte en lo que sarcásticamente  denominaban “AUXILIO A LA REBELION”.

Carta enviada por Abelardo CARCEDO CASTAÑO a su esposa, desde la cárcel de Oviedo, el 12 de diciembre de 1.937, esto es un día antes de su ejecución a “garrote vil” en la Plaza del Ayuntamiento de Langreo, el 13 de diciembre de 1.937

¿ Cómo es posible acusar a una persona de haber cometido ¡¡¡ NOVECIENTOS NOVENTA ASESINATOS !!! cuando, en plena contienda fraticida, llegó a buscar ropa entre sus propios familiares y amigos para que las “monjas” del “SANATORIO JULIO JULIN”, en la localidad langreana de SAMA, se pudieran vestir de calle para que nada les pudiera ocurrir ? Resulta muy fácil poder imputar a un hombre novecientos noventa asesinatos – ¡ ni que madrugara todos los días diez horas antes, para poder asesinar durante treinta y cuatro horas diarias ! -, pero, ¿ alguien puede dar el nombre de uno sólo de ellos, habiendo transcurrido setenta y cinco años del “vil garrotazo” sobre Abelardo CARCEDO CASTAÑO ? ¿ Cómo es posible acusar a un hombre de haber cometido ¡¡¡ NOVECIENTOS NOVENTA ASESINATOS !!! cuando un día antes de su ejecución escribe la carta que reproducimos: “Dales muchos recuerdos a toda la familia de mi parte y a los niños muchos besos de parte de su padre. Les recuerdas lo que hicieron con su padre. Espero que cumplas como tú sabes de madre para nuestros hijos, que no los veo más como yo deseo. Lee esta carta a los niños cuando sean grandes, que comprendan las cosas, para que se enteren, para que no se pierdan. Y tú ahora no tienes más que mirar por ellos y tener tranquilidad. Se despide para siempre pensando en tí hasta la muerte, que es muy triste”. Por cierto, ¿ Dónde, cuándo y cómo tuvieron lugar los asesinatos imputados a Carcedo en aquella parodia de JUICIO SUMARISIMO que lo condenó a morir asesinado por el cruel método del “garrote vil” ?

ANTON SAAVEDRA

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Acerca de ANTON SAAVEDRA RODRIGUEZ

Hola a todos, soy Antón Saavedra y vivo en la cuenca minera asturiana del Nalón. Nacido en Moreda de Aller, (Asturias) el 30 de mayo de 1948, desde la edad de cinco años vivo en la barriada minera de La Juécara (LANGREO). Allí, en la Academia Mercantil de La Felguera (Frailín) cursé mis estudios de bachillerato por libre, y a la edad de 20 años, después de haber sido despedido de Constructora Gijonesa, Duro Felguera y Montajes de Ciaño por motivos sindicales, empezé a trabajar en la minas de Hunosa (Pozo Fondón) con la categoría de ayudante barrenista hasta el año 1974 que pasé a desempeñar el cargo de Graduado Social en el Grupo Siero (Pumarabule y Mosquitera). Posteriormente me licencié en Relaciones Industriales por la Universidad de Alcalá de Henares, y actualmente curso estudios para la licenciatura de Ciencias Políticas. Afiliado a la UGT y al PSOE en los inicios de los años 70, fui secretario general de la Federación Estatal de Mineros de UGT (1976-1989), vicepresidente de la Internacional de Mineros (1978-1990), y miembro del Comité Ejecutivo Confederal de UGT (1976-1988).Desde 1986 hasta 1994 ocupé un lugar en la Mesa del Comité Consultivo de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CECA) en representación de España. Durante este periodo participé como ponente en varios congresos y conferencias sindicales a nivel internacional, actuando en nombre de los trabajadores españoles ante la OIT, siendo autor del libro-informe publicado bajo el título “EL CARBON:UNA ALTERNATIVA A LA CRISIS ENERGETICA”, que fue asumido por unanimidad de los miembros de la CECA como ponencia base en el debate sobre la politica energética comunitaria en 1991. Entre los años 1991 y 1998 fui diputado del Partido de Acción Socialista (PSOE histórico) en el Parlamento Asturiano por las lista de IU, así como miembro de sus respectivos comités ejecutivos federales. Soy autor de “SECUESTRO DEL SOCIALISMO” y “EL HEREDERO DE SURESNES” de muy recientísima aparición.
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3 respuestas a ¡¡¡ A GARROTE VIL, VIVA LA REPUBLICA !!!

  1. Carlos dijo:

    Que graciosos, los franceses, y el autor del blog también. Dice el texto que “el garrote vil era una pena de muerte medieval, que Franco mantuvo hasta 1974”. Bien, que en Francia digan eso, es muy divertido, cuando ellos CORTABAN LA CABEZA hasta 1973. Y el garrote vil era el sistema -macabro- de ejecutar en España desde el siglo XIX, LO MANTUVO la república, y perfectamente podría decirse… que Franco lo eliminó en 1974. ¿no?

  2. electra dijo:

    Muy, muy interesante, gracies. No soy familia pero conozco esa trágica historia.

  3. antonsaavedra dijo:

    La persona a quien se dirigía Abelardo Carcedo Castaño: “Vosotros que hace poco defendiais y propalabais las mismas ideas que yo mantengo…”, era su examigo, el abogado de Sama Ramón Delbrouck, que fue el primero que colocó una bandera republicana en la ventana de su casa de la actual calle Dorado de Sama de Langreo (enfrente del cine Felgueroso) el 14 de abril de 1.931, y el primero que colocó en la misma ventana la bandera de Falange, cuando la “victoria” franquista…

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