EL RINCÓN, UN POZO DEMASIADO DESAFORTUNADO

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Sobre la bocamina tapiada del 4.º de San Pedro hay una fecha en la piedra: 1891. Es como estar frente a la historia minera del valle de Turón, porque se trata de la bocamina más antigua de las documentadas en la zona, el vestigio más arcaico de un mar de venas subterráneas que recorren la comarca a lo largo de 25 kilómetros cuadrados.

Sobre la bocamina tapiada del 4.º de San Pedro hay una fecha en la piedra: 1891. Es como estar frente a la historia minera del valle de Turón, porque se trata de la bocamina más antigua de las doscientas documentadas en la zona, el vestigio más arcaico de un mar de venas subterráneas que recorren la comarca a lo largo de 25 kilómetros cuadrados, haciendo de este valle  uno de los ejes geográficos y geológicos del fenómeno industrial que mayor repercusión habría de tener en la conformación de la moderna historia de Asturias y por ende de España.

Minas en «pisos», unidas por trincheras y planos inclinados, conectadas entre sí por el interior, escenarios de casi siglo y medio de trabajo en la oscuridad, y entre ellos las antiguas instalaciones del grupo Fortuna, muy próximo a la localidad de San Andrés que, si desde sus comienzos perteneció a la familia de los Aza, en los años veinte pasaría a ser propiedad de la Sociedad Hulleras de Turón, una sociedad que se había constituido  en Bilbao en 1890, promovida por los hermanos Víctor y Benigno Chávarri Salazar, industriales vizcaínos responsables de gran número de negocios, especialmente en el sector minero, metalúrgico y ferroviario, por citar solo unos ejemplos, que resultó clave para entender el desarrollo de la región asturiana, permaneciendo durante toda su historia vinculada a la burguesía vasca, como filial de Altos Hornos de Vizcaya desde el año 1917, un estatus que mantuvo hasta su integración en Hunosa, el 1 de julio de 1968.

Croquis de las explotaciones mineras del Grupo Fortuna en el Valle de Turón

Croquis de las explotaciones mineras del Grupo Fortuna en el Valle de Turón

El grupo constaba de varios niveles o pisos, hacia los altos de San Justo, enlazados entre sí mediante planos y ferrocarril. En el nivel inferior estaba la bocamina “El Artosu”, y frente a ella, el pozo plano que se constituirá desde 1934 en el tercer acceso del pozo Santa Bárbara, en La Rabaldana, iniciado en 1913, y que se cerraría en 1996, siendo ya propiedad de HUNOSA. Cerca de él se localiza la boca del polvorín, instalado en una galería minera con cámaras de almacén y recámaras o culatas de expansión, que merecerían su apertura al público, donde se puede ver en su piedra clave la fecha de 1966.

Este grupo se sitúa en La Vegona, entre Puente Villandio y La Granja, y fue abriendo sus labores a lo largo del reguero “El Caburniu” que se abre a la derecha del río Turón, siendo una prolongación natural del grupo de los Podrizos, explotando el mismo cierre periclinal del Sinclinal de Turón pero no en el paquete Maria Luisa sino en las Generalas, constituyendo  pues la explotación más oriental de los grupos enclavados en el Sinclinal de Turón. En sentido opuesto, es decir, al sur del río Turón, explotó la prolongación del mismo paquete Generalas.

En función de dicha estructura geológica, las explotaciones de montaña del Grupo Fortuna se estructuraron dos secciones: la situada a la derecha del río, denominada “Artosu”, y la ubicada en la margen contraria, denominada Villandio. En la margen derecha, el malogrado facultativo don Antonio Aza de Santullano explotaría el grupo “Artosu”, y tras la muerte de éste durante la guerra civil, se reabrió la mina, estando en producción desde mediados de los años 1940 hasta la incorporación del yacimiento a Hunosa.

Hulleras de Turón en la localidad que lleva su nombre.

Hulleras de Turón en la localidad que lleva su nombre.

En la sección de Villandio, a la izquierda del río Turón,  las explotaciones se realizaron al oeste de la falla de Villandio, que viene a ser el eje del sinclinal de Turón, y en esta misma rama de Villandio, al pie de la carretera que sube a Urbiés, se  perforó en el año 1938 un pozo-plano, abriéndose una planta nueva coincidente con la tercera planta del Pozo Santa Bárbara, y en sus proximidades, en una cota similar, se profundizó el pozo Rincón (Fortuna), con un brocal de cuatro metros de diámetro, que se paralizó cuando sólo se llevaban profundizados unos treinta metros de caña.

Estamos en el año 1927 cuando Hulleras de Turón decidió abrir un pozo vertical próximo al pozo plano, iniciándose el proyecto en junio de 1930 con una petición por parte de la empresa al Ayuntamiento de Mieres para la solicitud de un permiso que desviase la carretera, y con ello se pudiera dar  la salida del valle por el paso de Urbiés. En la propuesta presentada para el desvío de la carretera, unos sesenta metros, se trataba de poder despejar el terreno necesario para el asentamiento de las máquinas a la vez que permitiera la maniobra de vagones en aquella propiedad que pertenecía en parte a Hulleras de Turón y el resto a la viuda de Inocencio Fernández (Figaredo).

Antón durante una de sus visitas al pozu Rincón de Turón (Fortuna), el año 2011

Antón durante una de sus visitas al pozu Rincón de Turón (Fortuna), el año 2011

Con la guerra incívica española que siguió al golpe militar fascista contra el gobierno legítimo de la II República, la operación de profundización quedaría interrumpida y el lugar fue elegido por los falangistas a partir de 1937 para hacer desaparecer a un número indeterminado de opositores a la política de los “vencedores”, que puede llegar a los 300, ya que consta que fue utilizado en varias ocasiones con este fin hasta pasado el inicio de la década de los cuarenta, cuando se supo que había aparecido el cadáver de una mujer flotando en el agua que en aquel momento anegaba el pozo. El cuerpo no se había llegado a hundir porque la habían arrojado allí con un tronco atado en la parte posterior de las rodillas, seguramente a consecuencia de alguna tortura y fue enterrado apresuradamente a pocos metros de donde fue encontrado.

Siempre se ha escrito que cuando se puso fin a tanto  fusilamiento y tanto asesinato la empresa Hulleras de Turón selló el pozo y cerró la explotación y que una vez recuperada la actividad extractiva en el valle, no pensó nunca más en su apertura, aunque la realidad fue muy distinta a la que nos habían contado porque, gracias a las  investigaciones del historiador José Luis Soto, se han localizado los planos de un nuevo proyecto de profundización que tienen fecha del 4 de febrero de 1966.

Fosa del Pozo Rincón, perteneciente al grupo Fortuna de Hulleras de Turón, monumento a los hombres y mujeres que fueron asesinados por el fascismo por el único delito de su lucha por la libertad y la democracia en España...

Fosa del Pozo Rincón, perteneciente al grupo Fortuna de Hulleras de Turón, monumento a los hombres y mujeres que fueron asesinados por el fascismo por el único delito de su lucha por la libertad y la democracia en España…

Así, con el documento en la mano, se puede saber que, en el plan diseñado por una empresa alemana figuraba la instalación de una jaula de dos pisos con dos compartimentos capaces de soportar el peso de 4 vagonetas y 44 personas, pero lo más llamativo es que estaba pensada para una explotación de 15 plantas y 790 metros de profundidad. Lógicamente nunca llegó a ponerse en marcha, seguramente para evitar que el inevitable encuentro con los restos trajese de nuevo el recuerdo de aquella auténtica masacre fascista. Más tarde entramos en los socavones del miedo, el silencio y el olvido, hasta el punto de que la mayor parte de los trabajadores que  realizaban sus labores mineras en las instalaciones del grupo Fortuna, abiertas a pocos metros de la ubicación del pozo de la infamia, conocían su historia pero eran incapaces de reconocer el lugar exacto en el que se encontraba la boca del pozo Rincón.

Tal y como nos ilustra el historiador Ernesto Burgos, en noviembre de 1938 un “guaje” llamado  Florentino González que bajaba por el camino que une San Justo con Villandio, donde vivía con su familia, mientras buscaba las vacas por entre una espesa niebla, ya muy de noche, pudo ver allí, en la explanada donde se abría el pozo Rincón, un enorme agujero en el que se trabajaba para abrir una explotación minera cuando, de repente sintió el sonido de un motor y atendiendo a uno de los consejos que le daba su padre se escondió rápidamente tras el depósito de agua, desde donde pudo distinguir las luces de una camioneta que subía por la carretera de Turón para contemplar, seguidamente, una escena que aún recuerda con claridad a sus 86 años de edad: Era un vehículo como los utilizados por la guardia de asalto, con un toldo verde, del que ve como van descendiendo un grupo de hombres y mujeres.

Camioneta portadora de personas para ser arrojadas en vivo al Pozo Rincón (Fortuna) en el valle de Turón

Camioneta portadora de personas para ser arrojadas en vivo al Pozo Rincón (Fortuna) en el valle de Turón

Al momento, por el sentido contrario de la carretera, desde Urbiés, ve bajar otros dos camiones que aparcan en el lugar para dejar también su propia carga humana. Luego llega el horror, cuando aquel “guaje” contempla aterrorizado como uno tras otro, sin realizar disparo alguno, aquellos infelices eran arrojados vivos al pozo; ni sus gritos de súplica ni su llanto hacen mella en los asesinos, vestidos de paisano, que no respetan edades e incluso se jactan de su acción cuando una mujer embarazada les hace saber su condición pidiendo clemencia. Florentino llegó a su casa cuando serían las dos de la mañana, pero el miedo le ganó la partida y se impuso el silencio.

De esa manera llegamos al año 2003, cuando Alfredo Valles, se propuso encontrar el lugar exacto en el que se había perforado el brocal del pozo Rincón con el objeto de honrar la memoria de los asesinados y de convertir la fosa en una tumba digna donde se pudiese recordar su tragedia, dando comienzo a sus trabajos en la primavera con la ayuda de un georradar, aunque sin lograr el objetivo, pero ya en el mes de mayo habían aparecido los restos de la mujer que había sido sepultada al lado del pozo y el juzgado de Mieres puso fin a la investigación hasta que se determinase con claridad su antigüedad.

Bocamina "Artosu" en Turón

Bocamina “Artosu” en Turón

No obstante, sería cuando los forenses aseguraron que se trataba de un enterramiento que superaba los cincuenta años para que un empecinado Alfredo Valles, aprovechando que en la plaza del grupo Fortuna se encontraba una máquina paleadora del Principado de Asturias realizando obras, solicitando del gobierno regional autorización para realizar unas catas en el terreno a modo de sondeo con el fin de poder localizar la falla en el terreno, pero de nuevo, después de abrir en más de veinte puntos, aquello se tornó en otra nueva frustación debido, entre otras razones, a que la máquina solo llegaba hasta la profundidad de 1,50 metros, cuando el arquillado del pozo se encontraba a 1,70 metros de profundidad,  aunque la explicación definitiva de aquel misterio demostró que había otro motivo para que el pozo no apareciese.

Y erre que erre, de nuevo Alfredo Valles tuvo la idea de buscar en la documentación lo que le estaba negando la tierra, recurriendo a la historiadora mierense Nuria Vila que intentase localizar los planos originales del lugar, logrando encontrar en el Archivo Histórico de Asturias un mapa de Hulleras de Turón, con fecha de 1927, que formaba parte de un expediente para un proyecto de construir dos tolvas en la plaza del grupo Fortuna, aunque lo sorprendente apareció cuando se pudo comprobar que durante el franquismo la carretera se había desviado intencionadamente de su trazado original para que pasase por encima de la caña. Se trataba de un plan de ocultación perfecto que se vino abajo cuando en diciembre de aquel año la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, con la ayuda de los trabajadores del Ayuntamiento de Mieres por fin pudo sacar a la luz el reborde del pozo.

Antón Saavedra ante el monumento del pozo Fortuna en Turón

Antón Saavedra ante el monumento del pozo Fortuna en Turón

De esta manera, lo que iba a ser uno de los mayores  pozos de extracción de carbón en Asturias quedaría transformado en una de las mayores fosas comunes como símbolo de la represión fascista en Asturias donde, desde el 14 de abril de 2006 la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica ya pudo convocar su primer acto público en la explanada del Fortuna como homenaje a los hombre y mujeres que pagaron con su vida por el único delito de luchar por la libertad de un pueblo.

Hoy el pozo está dignificado con un monolito que lo señala, promovido por el Ayuntamiento de Mieres y realizado por el artista turonés Juan Luis Varela, y allí, en la antigua carpintería de la explotación minera de Fortuna, en San Andrés de Turón, se ha dispuesto un centro de interpretación a través de tres bloques expositivos que recogen la historia del proceso de industrialización del Valle de Turón desde sus comienzos, con una incipiente minería que sus obreros compaginaban con actividades agrícolas y ganaderas, hasta la nueva apuesta por recuperar y poner en valor sus recursos naturales y la historia del pozo, todo ello articulado mediante fotografías con textos explicativos, pantallas interactivas y proyecciones audiovisuales, accediendo en el final del recorrido a una estancia en la que se alude a la recuperación de la Memoria Histórica y a los hechos allí acontecidos.

Centro de interpretación del pozo Fortuna en Turón

Centro de interpretación del pozo Fortuna en Turón

También en su nombre se da anualmente un premio cuyo renombre traspasa nuestras fronteras, que distingue a aquellas personas o colectivos destacados en la lucha por la paz, la concordia y la defensa de la justicia. Así, con fecha 4 de junio de 2008, reunido el jurado del Galardón Pozu Fortuna en el salón de plenos del Ayuntamiento de Mieres, se otorgaba la primera edición al equipo Nizkor, como organización internacional destacada en la defensa de los derechos humanos en todo el Planeta, “por su innegable y constante lucha jurídica y social contra la impunidad de los violadores de los derechos humanos y contra el incumplimiento de la resoluciones de las Naciones Unidad al respecto”.

ads-pozo-fortunaAdemás de al Equipo Nizkor, el jurado Memoria Pozu Fortuna, acordó por unanimidad, como excepción y única vez, conceder otro galardón idéntico al de esta primera edición a los familiares de las víctimas de ésta fosa de Turón, por cierto, un galardón nada bien visto por el Partido Popular de Mieres, cuando se opone a que los gastos ocasionados en la preparación de los actos anuales sean sufragados por el ayuntamiento. Nada extraño en quienes son herederos de aquellos asesinos que llevaron a cabo semejante barbarie, dejando claro, tal y como afirmó otro de los galardonados en 2013 – el catedrático Vicenç Navarro -, cuando  después de afirmar que  las cuencas mineras asturianas siempre habían sido un referente, reconocido internacionalmente, para quienes han luchado por la democracia y la justicia social, y que la dictadura de Franco fue la más cruel de Europa donde por cada asesinato político de Mussolini, en España hubo 10.000, aseguraba con su vista puesto en aquel monumento dedicado a nuestros mejores hombres y mujeres que “La guerra no ha terminado, porque siguen controlando España los hijos de los vencedores”.

ANTON SAAVEDRA 

 

                                           

 

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Acerca de ANTON SAAVEDRA RODRIGUEZ

Hola a todos, soy Antón Saavedra y vivo en la cuenca minera asturiana del Nalón. Nacido en Moreda de Aller, (Asturias) el 30 de mayo de 1948, desde la edad de cinco años vivo en la barriada minera de La Juécara (LANGREO). Allí, en la Academia Mercantil de La Felguera (Frailín) cursé mis estudios de bachillerato por libre, y a la edad de 20 años, después de haber sido despedido de Constructora Gijonesa, Duro Felguera y Montajes de Ciaño por motivos sindicales, empezé a trabajar en la minas de Hunosa (Pozo Fondón) con la categoría de ayudante barrenista hasta el año 1974 que pasé a desempeñar el cargo de Graduado Social en el Grupo Siero (Pumarabule y Mosquitera). Posteriormente me licencié en Relaciones Industriales por la Universidad de Alcalá de Henares, y actualmente curso estudios para la licenciatura de Ciencias Políticas. Afiliado a la UGT y al PSOE en los inicios de los años 70, fui secretario general de la Federación Estatal de Mineros de UGT (1976-1989), vicepresidente de la Internacional de Mineros (1978-1990), y miembro del Comité Ejecutivo Confederal de UGT (1976-1988).Desde 1986 hasta 1994 ocupé un lugar en la Mesa del Comité Consultivo de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CECA) en representación de España. Durante este periodo participé como ponente en varios congresos y conferencias sindicales a nivel internacional, actuando en nombre de los trabajadores españoles ante la OIT, siendo autor del libro-informe publicado bajo el título “EL CARBON:UNA ALTERNATIVA A LA CRISIS ENERGETICA”, que fue asumido por unanimidad de los miembros de la CECA como ponencia base en el debate sobre la politica energética comunitaria en 1991. Entre los años 1991 y 1998 fui diputado del Partido de Acción Socialista (PSOE histórico) en el Parlamento Asturiano por las lista de IU, así como miembro de sus respectivos comités ejecutivos federales. Soy autor de “SECUESTRO DEL SOCIALISMO” y “EL HEREDERO DE SURESNES” de muy recientísima aparición.
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